Roberto Íñiguez se marchaba contento por la victoria de Perfumerías Avenida pero también se mostraba exigente con sus jugadoras y les pedía mucho más para poder crecer.
Valoración. “Creo que hemos hecho una primera parte en general muy buena pero ha sucedido lo mismo que en los últimos partidos tras el descanso. Hemos salido con menos dureza y más dudas. Y fallando delante, dejábamos de defender atrás. Y eso es un error. Eso es de un equipo que no puede aspirar a grandes cosas. Eso lo tenemos que arreglar entrenando y trabajando. Luego hay gente que cuando no mete delante, se desconecta y no entiende que tiene que hacer muchas cosas para el equipo”.
Marea Azul. “Hoy se ha vivido comunión con la gente y eso es muy importante. Creo que les hemos devuelto un poquito. Lo de Lugo me dolió mucho y creo que les hemos devuelto una pequeña alegría. Es muy importante que entendamos que le tenemos que dar cosas a la gente que viene aquí. Lo que das a los demás, te lo van a dar a ti. Esto es algo que te motiva a seguir a delante y a darlo todo, porque hay gente que disfruta con lo que haces”.
Gestión de las dos derrotas. “Entrenando. El jueves entrenamos dos horas. La confianza viene del trabajo, las ideas vienen de ponerte a pensar. No de hacer masaje. Hay muchas cosas de baloncesto que tenemos que seguir entrenando. Somos un equipo vulnerable todavía. Para mí, el partido es de 90-50 si no damos regalos al rival, si no metemos nosotros al rival en el partido. No admito vampiros de energía y si hay alguna que es un vampiro de energía, se irá para casa”.
Gulbe, cero minutos. “Ha sido decisión técnica”.




