El Consejo de Administración de la Unión deportiva Salamanca lo va teniendo más claro cada día. Los salmantinos, abonados de toda la vida, seguidores de la UDS y los aficionados al deporte son los que tienen la llave del nuevo proyecto albinegro. Sin ellos nada cuadra y el club podría estar jugándose demasiado.
Los consejeros ya llevan teniendo en mente la cifra de los 8.000 abonados desde hace semanas, aunque por otra parte sean conscientes de que ni mucho menos es algo fácil de lograr. La Unión cuenta con sus abonados de siempre, los incondicionales, y es a otros estamentos donde tiene que llegar, al salmantino de a pie, concienciarle de lo importante de su aportación.
El club, en este sentido, prepara una campaña de marketing con el objetivo de sensibilizar al deporte de la ciudad para que en estos malos momentos apoyen a la UDS. Los días han ido pasando con Pascual como máximo accionista sin ceder en la descapitalización, con el supuesto grupo portugués sin dar señales de vida y con Juan José Hidalgo que ha dejado claras sus intenciones y condiciones, sin cumplirse de momento ninguna, lo que deja pendiendo de un hilo el futuro blanquinegro.



