Pedro de Castro se ha convertido en el nuevo técnico del Salamanca Rugby Club. El charro, que ha pasado por diferentes categorías y funciones dentro del club, asume el reto con naturalidad y abre las puertas a todo el que quiera practicar rugby. Además, cierra así el círculo desde los tres años en los que ya acudía a los campos para ver los partidos de su padre.
Nuevo entrenador del Salamanca RC. “Desde que tuve la lesión del cuello, siempre estuve vinculado entrenando. Incluso ese año ya era el entrenador del ADUS. Siempre hemos echado una mano pero Héctor siempre era la cabeza visible. Éramos una buena dupla”.
Ha pasado por todas las categorías del club y sus funciones. “Empecé a jugar con catorce años pero siempre estuve vinculado porque mi padre jugaba. Desde los tres años siempre estuve en los campos de rugby. Jugué desde infantil hasta senior. También estuve de seleccionador de Castilla y León sub16 de Seven y en rugby a quince de Castilla y León. Hice cursos de árbitro y estuve arbitrando dos temporadas. Siempre he estado al servicio del club”.
¿Qué queda del niño que iba a ver a su padre jugar? “Queda la misma ilusión. Es un deporte que me enamoró desde el primer momento. El grupo de amigos que creas, es el mismo espíritu. Es lo que te hace pasar los días de lluvia, de nieve o irte a Pamplona aunque sepas que no vas a jugar”.
¿Qué se puede esperar este año del Salamanca RC? “Ahora mismo, no tenemos objetivo ninguno. Pero queremos crecer como equipo y cada jugador de forma individual. También en masa social como en nuevos jugadores como implicación con otras entidades”.
¿Mantiene el bloque de la campaña anterior? “Hay muchos jugadores que por motivos laborales están fuera; otros que son viejos conocidos, por lesión o motivos personales. Sí esperamos empezar de cero con gente que quiera jugar al rugby. Nosotros no decimos que no a nadie. Incluso hace un par de años pusimos en marcha el rugby inclusivo en el club para que nadie se quede atrás”.
¿Qué incorporaciones hay? “No hay. Pero sí estamos intentando que la Universidad nutría de muchos jugadores al rugby de Salamanca y se fueron perdiendo tras la pandemia. Es una de las cosas que nos encantaría volver a empezar. Un equipo senior competitivo que pueda dar disgusto a otros en Primera y un equipo de formación y de avance para poder saltar a un campo de juego sin preocuparse de lesiones”.
¿Cómo se incentiva que baje más público a La Aldehuela? “La única forma que se ha conseguido ha sido a base de resultados. Y eso es un proceso muy largo. No es lo mismo un partido con lluvia de liga en una tarde de sábado a una final en la mañana de un domingo en La Aldehuela. Tenemos que buscar la fórmula para enganchar a la gente y que es muy vistoso durante los ochenta minutos”.




