Según informó SALAMANCA24HORAS.COM el pasado sábado, se produjo una agresión por parte de un entrenador del Pizarrales a un juvenil del Ribert al término de un partido y este lunes, el Pizarrales se ha expresado mediante un comunicado dando su punto de vista e informando de la apertura de una investigación para esclarecer lo ocurrido y condenando todo acto de violencia.
En esta línea, detallan que "puesto que el acta del partido se refleja que "en la puerta de vestuarios se produjo una tangana entre ambos equipos" sin identificar a ninguna persona, el Club se ha puesto en contacto con el C.D. Ribert, con nuestro entrenador, jugadores y con el propio delegado, indicándonos todos ellos los hechos como se describen":
"En los últimos minutos de partido, uno de nuestros jugadores comete una falta, por la que recibe la segunda tarjeta amarilla y es expulsado. A llegar a nuestro banquillo, el entrenador le indica que no puede estar allí y que vaya a los vestuarios, momento en el cual, él y otro compañero del equipo se dirigen a los mismos. Al pasar a la altura del banquillo local, el jugador local implicado, increpa al nuestro y se intercambian una serie de palabras sin llegar a más gravedad, por lo que nuestros jugadores continúan andando hasta los vestuarios. En ese momento la árbitra pita el final del partido y el jugador local sale corriendo del banquillo con intención de alcanzar a nuestro jugador antes de entrar en los vestuarios, dando lugar al altercado cuando ambos equipos acuden para separar a los jugadores."
Además, desde el C.D.M. Pizarrales detallan que "puestos en contacto con nuestro delegado para que nos diera su versión de los hechos, este nos asegura que acudió para separar y proteger a nuestro jugador, y que en ningún momento ha agredido a nadie, al menos no de manera voluntaria y consciente, sabiendo lo que supone estar en medio de este tipo de disputas, y negando rotundamente haberle propinado un puñetazo, puesto que tenía las manos ocupadas, llevando el botiquín en una mano, y una bolsa de petos en la otra. Ante lo que él considera una situación injusta hacia su persona, esa misma noche, nos indicó su malestar por el "linchamiento público" que estaba recibiendo y presentó su dimisión irrevocable, para no perjudicar y dañar más la imagen del Club y su propia imagen".
Por otra parte, han recordado que el Pizarrales "condena cualquier tipo de violencia, ya sea verbal o física, y ponemos todo nuestro esfuerzo para que situaciones de esta índole dejen de producirse en nuestro deporte, del mismo modo que colaboramos con las autoridades competentes para aplicar las sanciones que sean necesarias".
Por último, agradecen al C.D. Ribert la cordialidad que existe entre ambos clubes, y la buena comunicación ofrecida para esclarecer la situación.




