Con una gran temporada se está destapando el alevín del Salesianos. De hecho, lo está siendo en resultados, aunque eso solo sea la circunstancia de un trabajo que viene ya desde hace tiempo. Tanto que la mayoría de la plantilla, incluido el cuerpo técnico, lleva junto desde la época prebenjamín y la mayoría de los jugadores ahora son ya alevines de segundo año, aunque uno de los jugadores todavía es de primero.
La temporada está siendo tan buena que se encuentran a solo un punto del ascenso a Primera División, ahora en manos del Chamberí. Esto, sin embargo, se lo toman con pies de plomo en el Salesianos porque saben que subir no es el objetivo prioritario, a pesar de que siempre haga ilusión. La meta no es otra que seguir creciendo a nivel individual y colectivo y seguir disfrutando del fútbol como lo están haciendo.
Solo a través de eso, de hecho, se puede estar en la situación en la que están ahora. Y los chicos y chicas que conforman el equipo saben que deben intentarlo hasta el último momento, como lo llevan haciendo durante toda la temporada, en la que han competido en todos los encuentros.
Esto es de lo que más orgullo pueden sacar en este alevín, en la competitividad que viene a través del trabajo y del esfuerzo que todos están poniendo. Empezando por el propio club por seguir sobreviviendo en un fútbol base fagocitador pero en el que, lo tienen claro, estarán hasta que no puedan más gracias, entre otras cosas, al trabajo diario que se ve en equipos como este alevín.
De hecho, el césped está haciendo daño, es obvio, pero ellos compiten a través de los valores que no se deben olvidar en la base de cualquier deporte. En todos hay que competir, qué duda cabe, pero hay que aprender a ganar y perder, a que sin trabajo no hay recompensa, a que lo mejor que se puede sacar de estos años es la generosidad y solidaridad, la pertenencia a un grupo con el que se trabaja codo con codo. La clasificación es secundaria, aunque todo lo anterior acabe llevando al 100% de cada uno y esto, a su vez, a cada ocasión mejores resultados.
Y no hay que irse lejos para descubrirlo. Este equipo ha finalizado en los puestos bajos de la tabla en muchas ocasiones y ahora, se repite, está a solo un punto del ascenso. La evolución es grande en resultados y todavía más en lo personal. Han aprendido a mover el balón dentro de las posibilidades que ofrece cada partido y cuando no sale, siempre aparece el esfuerzo y las ganas.
La mayoría de este equipo pasará a infantil, una categoría que el Salesianos no tiene este año. Eso sí, ya se han puesto a trabajar para conseguir sacar un equipo y que la progresión de los jugadores no sea vea cortada. La ilusión es máxima y la confianza también. Todo sea por los chicos y chicas.
La plantilla está formada por Eros (portero); Daniel, Saúl (defensas); Mario, Natalia, Óscar, Jesús y Cristian (centrocampistas); Óliver y Rocío (delanteros); Alfredo y Jorge (entrenadores).




