Lorenzo Santolino disputa este fin de semana el GP de Italia, con el que retoma el calendario del Mundial tras las pruebas de Finlandia y España. La carrera italiana siempre se le ha dado bien a Santolino: allí ha conseguido podios y victorias tanto como júnior como en sus diez años en el Mundial absoluto. El Campeonato del Mundo centra sus objetivos ya hasta final de temporada con las siete pruebas que quedan, incluido un viaje a Argentina.
Santolino lleva desde el martes en la localidad de Spoleto, que toma el relevo de campeonatos legendarios como los de la Valle Bergamasque, escenario habitual del Mundial en Italia. La fedeación italiana ha cambiado los dos últimos años a este bello enclave en la provincia de Pérouse, a 135 kilómetros de Roma.
La carrera está marcada sobre un recorrido de 65 kilómetros al que hay que dar tres vueltas con tres pruebas cronometradas, extrema, cross y enduro, en cada vuelta. El terreno está en buenas condiciones y en su toma de contacto con la moto Santolino también se ha encontrado bien y sin problemas mecánicos: algo importante, porque en la primera jornada del GP de España la Sherco 250 4T no le dejó hacer ni un kilómetro por una avería, algo que no se ha vuelto a repetir.
En E2, su categoría en el Mundial, el piloto de Guijuelo se va a encontrar con su rival más directo en el nacional, Josep García, que aquí lucha por el liderato con Eero Remes. El objetivo es estar lo más cerca que se pueda de su rival de KTM, y de paso dejar atrás a los otros españoles del campeonato como Jonathan Barragán y Víctor Guerrero.
En la general, Santolino es undécimo tras los resultados de Finlandia y la única jornada que puntuó en España. El objetivo es mejorar el sexto puesto de la prueba española y engancharse a la lucha por estar entre los 5-6 primeros al final del campeonato, algo que todavía tiene a su alcance.




