Las dos últimas peleas en el Alfonso San Casto han encendido la alarma en la Unión Deportiva Santa Marta. En el club tormesino no quieren que estas situaciones vuelvan a suceder y han enviado una comunicación a los padres de los jugadores para que formen de forma activa de la educación en las gradas.
“Desde la Dirección del Club queremos dirigirnos a todos los entrenadores, jugadores y familias que formamos parte de esta entidad para abordar una situación que nos preocupa profundamente y que debe ser atajada de manera inmediata.
En los dos últimos fines de semana se han producido comportamientos violentos y/o actitudes inadecuadas en algunos de nuestros equipos en competiciones oficiales. Estos hechos, independientemente de su gravedad puntual, no representan los valores del club ni la educación deportiva que deseamos transmitir.
Nuestro club es una entidad construida con esfuerzo, trabajo voluntario en la mayor parte de las ocasiones, y la ilusión de muchas personas. Cada acción de un jugador, entrenador o familiar repercute directamente en la imagen del club, dentro y fuera del terreno de juego. Las faltas de respeto al rival o a los árbitros dañan gravemente esa imagen y ponen en riesgo el proyecto deportivo y formativo que compartimos.
Queremos recordar que el fútbol base y amateur debe ser, ante todo, una herramienta educativa. El respeto al rival, a las decisiones arbitrales (se compartan o no, y especialmente en el segundo caso) y a las normas del juego es irrenunciable. No se tolerarán insultos, amenazas, gestos violentos ni comportamientos antideportivos bajo ninguna circunstancia.
Asimismo, consideramos fundamental el papel de las familias. Vuestra actitud en la grada y fuera de ella es un ejemplo directo para los jugadores. Os pedimos colaboración, responsabilidad y coherencia: animar sí, presionar, insultar o justificar la violencia, no. Educar en valores es una tarea compartida entre el club y las familias.
A los entrenadores, como referentes directos de los equipos, os pedimos una responsabilidad especial. Sois modelos de conducta y debéis ejercer un liderazgo activo, dando el mejor de los ejemplos y orientando a los equipos como habitualmente: deportividad, respeto, autocontrol y reconocimiento a la labor arbitral y de nuestros adversarios. Os solicitamos vuestra ayuda y que comuniquéis de inmediato cualquier incidente a la Dirección del Club.
Desde este momento, el club aplicará con firmeza el régimen disciplinario interno ante cualquier comportamiento violento o irrespetuoso, sin excepciones y con independencia del resultado deportivo. Ellos irá acompañado de medidas orientadas a la prevención de nuevos incidentes. Nuestro objetivo no es sancionar, sino corregir y educar, pero no dudaremos en tomar las medidas que fueran necesarias.
Defender el escudo del club implica hacerlo con orgullo, respeto y responsabilidad. La gestión emocional es parte de la formación de una persona deportista. Solo desde el compromiso colectivo podremos garantizar un entorno seguro, educativo y digno para todos.
Agradecemos vuestra atención y colaboración y estamos seguros que caminaremos todos juntos en este camino”.




