Javi Medina se centra en el partido ante el Racing Ferrol y reconocía la importancia de mantener el balón en A Malata y no cometer pérdidas innecesarias. Además, convocaba al delantero del filial, Leo López, por las bajas de Pau Ferrer y Dani González.
Convocatoria. “Recuperamos a Juanma y seguimos contando con Leo, que necesitamos tener un delantero hasta que recuperemos a Pau. El club es consciente que tenemos limitaciones y entiendo que están trabajando para cubrirlas. Hemos empezado la competición siendo conscientes que tenemos una plantilla corta y hemos sufrido lesiones graves como Dani González o Álex Gil”.
¿Miran la clasificación? “La mires o no, te enteras. Acabamos de empezar y las ocho primeras jornadas son muy importantes para un proyecto como el nuestro. No estamos contentos con nuestro inicio. La competición te va poniendo en su sitio y el equipo ha competido en las últimas cuatro jornadas de manera muy diferentes a las primeras tres”.
¿Cuándo se verá la mejor versión de Unionistas? “No te la puedo dar. Me gustaría verlo mañana. La competición te va poniendo obstáculos y las lesiones te lastran. Sé que tenemos mucho potencial y estoy convencido de que lo vamos a sacar”.
¿Qué hay que mejorar respecto a la segunda parte en Cáceres? “Somos un equipo construido para tener el balón y, si no lo tenemos, tenemos que ser agresivos para robarlo lo antes posibles. Ellos han empezado como un tiro y nos metieron en nuestra portería”.
El Racing Ferrol, un equipo que también quiere el balón. “La recuperación es importante y tenemos una identidad muy marcada de ser agresivos en campo contrario. El Racing tiene mucha capacidad para dominar el balón y ser verticales. Hay que ser compactos. En nuestras posesiones no podemos alimentar al rival con pérdidas innecesarias”.
Sin entrenar en hierba natural y sin 9. “Si tengo césped artificial, trabajo en césped artificial. Si no tengo delantero, trabajo sin delantero. Sé dónde estoy. Tengo que sacar más rendimiento de lo que tengo”.
Sobre no agotar los cambios en Cáceres. “La fatiga nace cuando no tienes el balón. Se lo expliqué a los chicos el día después en el entrenamiento, no hice más cambios porque no estábamos siendo nosotros mismos y fuimos inteligentes para rascar el punto. Era positivo sumar fuera de casa. Entiendo que para el jugador es difícil de entender, pero es muy difícil entrar y ajustar el ritmo de partido. Creía que con los cambios no iba a ser capaz de girar el partido y los que estaban dentro sí tenían esa tensión”.



