El 15 de agosto es fiesta en toda España. Se conmemora la Asunción de la Virgen María, es decir, la elevación del cuerpo y alma de la madre de Jesucristo a los cielos al término de su peregrinación terrena. Un premio otorgado por Dios, que la liberó por su gracia de la corrupción del sepulcro y le otorgó el papel de mediadora entre él mismo y los hombres.
Esa creencia que se celebra en occidente desde el siglo VII (tradición que se instauró en Roma) fue proclamada como dogma de fe (verdad de la que no puede dudarse) por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950.
Sin embargo, años antes ya era la festividad principal de gran parte de la geografía española y salmantina, siendo la patrona de muchos pueblos y localidades. Especialmente la Sierra de Francia donde, si bien no es la virgen principal de los diversos municipios (honor que ocupa la Virgen de la Peña de Francia) si recibe los honores que, al parecer de los habitantes, merece.
Así, La Alberca le ofrece una misa con su posterior ofertorio, donde también los y las jóvenes serranas bailan los típicos bailes serranos para honrarla (algo que también hacen en Sequeros, si bien honran a Nuestra Señora del Robledo). También Linares de Riofrío, con una misa cantada por el coro parroquial y una posterior procesión, festejan la Asunción de la Virgen.
No sólo la Sierra, puesto que hay otros muchos pueblos como Valdelosa (Campo Charro) o Peñarandilla (Comarca de Alba), que también ofrecen misa y procesión, o Lumbrales (de la zona de Las Arribes), que también convida con un vino de honor en uno de sus días grandes.
Todo esto se complementa con actividades a lo largo de todo el día además de las típicas tradiciones y comidas familiares, que hacen de este 15 de agosto uno de los días más especiales para muchos habitantes de la provincia de Salamanca.




