La humanización de la atención sanitaria se ha convertido en una prioridad en las políticas de salud tanto en España como en Europa. En el ámbito oncológico, esta visión cobra una especial relevancia, ya que el cáncer no solo implica tratamientos médicos prolongados, sino también un profundo impacto emocional, social, familiar y laboral en las personas que lo padecen.
En este contexto, y con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra este miércoles 4 de febrero, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha reivindicado la necesidad de avanzar hacia una atención oncológica más humana e integral, centrada en la experiencia y las necesidades reales de los pacientes y sus familias.
Hace unos días, la AECC en Salamanca presentó un nuevo modelo de atención basado en la humanización, fruto de un proceso de escucha activa a pacientes oncológicos y familiares. Sus aportaciones han sido clave para definir qué aspectos consideran prioritarios en su recorrido por el sistema sanitario y para diseñar un modelo que sitúe a la persona en el centro de la atención.
Este nuevo enfoque se articula en cuatro grandes ejes de actuación. El primero es la autonomía y participación de las personas con cáncer, garantizando su derecho a comprender su situación clínica, tomar decisiones informadas y participar activamente en el sistema que les atiende. En esta línea, la AECC ha impulsado la primera Red de Pacientes con Voz, una iniciativa que promueve la incorporación de la experiencia del paciente en la toma de decisiones y en el diseño de servicios sanitarios.
El segundo eje es la atención integral a la persona, que supone un cambio de paradigma: no se trata solo de tratar la enfermedad, sino de acompañar al paciente en todas sus dimensiones. El bienestar psicológico y social pasa a ser un derecho inseparable del cuidado clínico. Para ello, la asociación trabajará con los centros sanitarios para garantizar una atención holística durante todo el proceso asistencial y ha ampliado su cartera de servicios con recursos como fisioterapia, logopedia, nutrición, atención jurídico-laboral y actividades grupales, entre otros.
El tercer ámbito de actuación se centra en los entornos asistenciales. La humanización también implica mejorar la experiencia de las personas con cáncer en aspectos como los tiempos de espera, los circuitos asistenciales o la preservación de la intimidad. La AECC colaborará con centros sanitarios y sociosanitarios en el diseño de espacios más accesibles y humanizados, que refuercen el acompañamiento más allá del tratamiento médico.





