La Consejería de Sanidad se marca como reto reducir un 7,5 por ciento en 2025, en relación a 2022, el consumo de antibióticos por receta, para evitar la resistencia que genera su utilización inadecuada. Su titular, Alejandro Vázquez, apostó este martes por "concienciar" a profesionales y pacientes, ya que advirtió de lo contrario "la escalada de muertes va a ser muy, muy importante en los próximos años".
El titular de Sanidad insistió en que ante unas décimas de fiebre algunas personas deciden tomar antibióticos que tienen en casa o presionan a sus médicos para que se los receten.
Sin embargo, señaló que esto genera resistencias en su cuerpo en el caso de algunas bacterias, lo que en algunas circunstancias le puede llevar a la muerte. De esta forma, insistió en que en 2050, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que pueden generarse diez millones de muertes en todo el mundo por esta causa en 2050.
De hecho, el consejero señaló que en España se cree que la resistencia a los antibióticos puede provocar 4.000 muertes anuales, cuatro veces más que los accidentes de tráfico. De hecho, en todo el mundo, un estudio de Lancet señala que en 2019 generó 1,3 millones de fallecimientos y anticipó unas cinco millones de muertes en todo el planeta.
Esta situación, dijo Alejandro Vázquez, entraña un “problema de salud pública”, sin embargo lamentó que un tercio de la población no lo ve así y para otro tercio, no considera que sea grave, cuando a su juicio lo es. Precisamente el próximo 18 de noviembre se celebrará el Día del uso prudente de los antibióticos, una cuestión en la que trabajan 250 profesionales de la Comunidad, en el marco del Plan PROA.
Esto, remarcó el consejero, cobra importancia ante las “alteraciones” en el clima, los movimientos de las personas y con el medio ambiente “que tiene mucho que decir”.




