Salamanca pasa, desde este miércoles, a estar tan solo iluminada por las farolas y demás alumbrado público. Y es que muchos espacios comerciales han decidido apagar sus escaparates para cumplir con el nuevo plan de ahorro y eficiencia energética aprobado por el Gobierno.
No obstante, aún sigue habiendo decenas de tiendas que desoyen las medidas impuestas, especialmente aquellas que se situán en el centro de la ciudad. Basta con dar un paseo por el mismo para comprobarlo de primera mano. Habrá que esperar a ver si esa tardanza se debe al desconocimiento, a la incertidumbre o a una decisión premeditada para seguir atrayendo a los consumidores hasta sus escaparates.

Sanciones elevadas
Lo cierto es que aquellos espacios comerciales que, a partir de este 10 de agosto, no acaten la medida relativa al apagado de alumbrado exterior se enfrentan a sanciones elevadas: desde 60.000 euros por infracciones leves hasta 100 millones de euros por las muy graves. Todas ellas están recogidas en el nuevo Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE).




