El conocido como ectoplasma, es una sustancia de color más o menos blanquecino, sobre la que aún no se ha podido determinar su verdadero origen y composición. Se sabe que es segregada por una persona que toma el rol de médium, y que durante la permanencia en un estado de trance o alteración de conciencia, experimenta reacciones en su cuerpo hasta que de él, comienza a brotar la extraña sustancia. Este elemento, entre lechoso y pastoso, brota con intensidad variable a través de la boca, las orejas o la nariz de quien ejerce de médium, desapareciendo una vez que el proceso de trance finaliza. Evidentemente estamos hablando de un fenómeno de difícil explicación científica si tenemos en cuenta que esta sustancia se “desintegra” con muchísima facilidad, y que la experimentación con la misma, se hace aparentemente imposible… ¿o no? Los parapsicólogos, a través de la investigación repetitiva, únicamente pueden destacar los siguientes aportes:




