La Sala de San Eloy ha recibido durante el mes de julio más de 10.000 visitantes con motivo de las exposiciones ‘Alma de América. Arte y mito precolombino’ y ‘Mundus Novus’, dos propuestas que se adentran en las civilizaciones precolombinas y la trascendencia del encuentro entre la Vieja Europa y el Nuevo Mundo. Tras este éxito, las exposiciones se podrán visitar hasta el 30 de agosto, siendo la entrada gratuita. El horario de apertura es de martes a domingo, de 11:30 a 13:30 horas y de 18:00 a 21:00 horas.
Por su parte, ‘Alma de América. Arte y mito precolombino’ propone un recorrido por más de 40 culturas distintas, que van desde las primeras sociedades surgidas hace más de 4.000 años hasta el esplendor de los imperios Inca y Azteca. Esta exposición de carácter arqueológico pertenece a la colección Pérez Trespalacios e invita a ahondar en la riqueza estética y simbólica de un arte concebido para acompañar a los difuntos en los ritos funerarios.
Este viaje se lleva a cabo mediante 185 piezas diferentes que "elevan al artesano a la categoría de artista, concebido desde un planteamiento alejado de estereotipos coloniales, que contempla con admiración y pretende divulgar el valor artístico de culturas milenarias". La muestra se articula en torno a cuatro grandes ámbitos temáticos: ‘El nacimiento del mito’, dedicado a deidades, maternidades veneradas y animales totémicos; ‘El panteón precolombino’, con una muestra de las principales deidades andinas; ‘La arquitectura del poder’, centrada en los arquetipos de las autoridades; y ‘La mediación con lo trascendente’, que aborda el chamanismo y los sacrificios rituales.
Esta exposición se complementa con 'Mundus Novus', que comienza en su encuentro con la Vieja Europa. Según explican desde el Ayuntamiento, este es un recorrido bibliográfico por lo que supuso el descubrimiento del Nuevo Mundo, marcado por la aparición de la imprenta, "que permitió una difusión del conocimiento hasta entonces inimaginable".
En este sentido, la exposición acoge más de cincuenta libros, códices, facsímiles de mapas y cuadros que ilustran la revolución que supuso el encuentro de estos dos mundos. Esto se consigue mediante códices precolombinos, con sistemas de escritura pictográfica que transmitían conocimientos; y códices coloniales, en los que artistas indígenas adoptaron técnicas gráficas europeas sin abandonar sus lenguajes tradicionales; así como una importante colección cartográfica de los primeros años de la expansión atlántica.



