El sistema de control de altura instalado en la calle Arroyo de Santo Domingo ha registrado este jueves una incidencia con un camión que superaba el gálibo permitido para circular bajo el puente del Soto. El vehículo, de grandes dimensiones, ha activado todas las señales de advertencia al pasar por los sensores, que han detectado que excedía los 3,5 metros de altura establecidos como límite.

Pese a las numerosas señales verticales y las marcas instaladas en el suelo al inicio de la vía, el conductor ha continuado la marcha hasta que el dispositivo ha activado las advertencias luminosas que indican la prohibición de seguir hacia el puente.
En ese momento, el sistema señalaba la obligación de desviarse hacia la izquierda, en dirección a la calle San Buenaventura. Sin embargo, el conductor ha optado por apartarse junto a unas plazas de aparcamiento que se encontraban libres, donde ha permanecido detenido durante unos segundos.
La Policía Local se ha personado prácticamente de inmediato en el lugar para ayudar al conductor a abandonar la calle y evitar posibles problemas de circulación.
Un sistema para evitar nuevos golpes contra el puente
El dispositivo, instalado el pasado 18 de agosto, cuenta con sensores capaces de medir la altura de los vehículos que acceden a Arroyo de Santo Domingo. Cuando detecta uno que supera los 3,5 metros permitidos, activa una señal luminosa para advertir al conductor de que no puede continuar hacia el puente del Soto.
La medida busca evitar nuevos impactos contra la bóveda del puente, que ha sufrido numerosos daños como consecuencia de los golpes de camiones y otros vehículos de grandes dimensiones a lo largo de los últimos años.
La señalización obliga a los conductores que superen la altura máxima a desviarse por la calle San Buenaventura. No obstante, esta alternativa presenta una particularidad, ya que se trata de una vía de sentido contrario a la circulación habitual, por lo que podría producirse un encuentro con otro vehículo si no se regula previamente el tráfico.
Los semáforos de San Pablo permiten habilitar el desvío
Para evitar este tipo de situaciones, el Ayuntamiento de Salamanca ha previsto un mecanismo adicional de seguridad. Se trata de un nuevo semáforo en la calle San Pablo, justo antes del giro hacia San Buenaventura, que se activará cuando los sensores detecten un vehículo que exceda la altura permitida.
En el caso ocurrido en la mañana de este jueves, el conductor no ha llegado a utilizar el recorrido alternativo previsto por el Consistorio. De haber girado a la izquierda, tal y como indicaban las señales luminosas, el equipo de control de tráfico habría habilitado los semáforos de la calle San Pablo para permitir que el camión descendiera por esta vía sin encontrarse con ningún vehículo de frente.
De esta manera, se habría detenido temporalmente la circulación para facilitar el paso del vehículo de grandes dimensiones y evitar posibles conflictos de tráfico.

Finalmente, la Policía Local ha intervenido para ayudar al conductor a abandonar la calle Arroyo de Santo Domingo, en una situación que ha permitido comprobar el funcionamiento del dispositivo de detección de altura y del sistema de advertencias instalado para proteger el puente del Soto.



