La Junta de Castilla y León contempla reducir en un 15% las emisiones de metano procedentes del sector ganadero y del tratamiento de residuos industriales para el año 2030, tomando como referencia los niveles de 2005. Esta medida se enmarca en el borrador de los planes zonales de mejora de la calidad del aire para el periodo 2027-2029, un documento que prevé una inversión autonómica superior a los cuatro millones de euros y que incluye la tramitación de una Ley de Cambio Climático y Transición Energética con horizonte en 2028. Pese al relevante peso del sector primario en la provincia de Salamanca, el texto de la Administración autonómica analiza y fija las actuaciones a escala regional y por demarcaciones geográficas, sin ofrecer datos ni desgloses estadísticos concretos para el territorio salmantino.
En el ámbito agrario, la Junta condicionará las autorizaciones de nuevas granjas o reformas a la implantación de sistemas de digestión anaeróbica de deyecciones y al aprovechamiento del metano. Estas actuaciones buscan atajar la principal fuente de emisión regional, ya que la agricultura y la ganadería generaron el 81% del metano en 2024, debido sobre todo a la fermentación entérica del ganado. Como complemento, el plan restringirá el uso de estiércoles durante el verano en las zonas con mayor densidad ganadera y promoverá el uso de especies arbóreas de bajas emisiones en repoblaciones y entornos urbanos.
El plan autonómico abarca también medidas sobre la industria y el transporte para reducir los niveles de ozono troposférico. Entre las acciones previstas destacan el fomento del teletrabajo, el impulso a la tarjeta Buscyl, la ampliación de la red de recarga para vehículos eléctricos y la sustitución de calderas antiguas de biomasa y gasóleo. Asimismo, la futura legislación obligará a incluir criterios de naturalización en los desarrollos urbanísticos y revisará las licencias ambientales en la industria para incentivar el uso de tecnologías limpias y el reemplazo de disolventes orgánicos.



