La adicción al juego es una problemática real que como toda adicción supone un conjunto de hábitos que desencadenan en conductas peligrosas, aunque aparentemente no supongan un alarmismo para la sociedad.
El número de usuarios adictos al juego tras la pandemia ha aumentado de forma considerable a nivel nacional, pero particularmente también lo ha hecho en Salamanca. Para llevar un registro y sobre todo para ofrecer ayuda que combata estos hábitos adictivos, la capital charra cuenta con ASALJAR, la Asociación Salmantina de Jugadores de Azar Rehabilitados, de la que Luisa Ventola es directora técnica y psicóloga.
Es ella misma quien confiesa a este medio que “la asociación ha notado el aumento de usuarios después de la pandemia, pero sobre todo hemos notado que la edad cada vez es más temprana. La gente que acude a pedir ayuda es cada vez más joven”.
Al mismo tiempo revela que “fundamentalmente el mayor enganche son las apuestas deportivas y la ruleta, que son los juegos por excelencia de la gente joven, sin contar con que hay un grupo de menores que están enganchados a los videojuegos, algo igual de peligroso, porque son situaciones que acaban no controlando”, e insiste en que “los juegos acaban siendo la única opción de ocio” de las personas que presentan una adicción.
El enganche de los menores a los juegos de azar es un tema preocupante que este medio ya reflejaba hace ocho meses de la mano de la misma profesional, Luisa Ventola, quien entonces aseguraba que “uno de cada cinco menores a día de hoy utiliza la red de forma compulsiva” y que “un 10% de los menores de 18 años admite haber apostado alguna vez por Internet”.
De esta manera, actualmente, intensificándose tras el paso del confinamiento Internet es el principal terreno de juego de los jugadores compulsivos, aunque “no es exclusivo”, tal y como recalca Ventola: “La gente más joven usa mucho el juego online, pero muchos lo combinan con el presencial”.

Así, queda de manifiesto que máquinas recreativas como las tradicionales tragaperras no han pasado de moda, sino que se han renovado. Su mutación se conoce hoy como ‘slotlive’.
En este sentido, los datos aportados por la Junta de Castilla y León a fecha del 11 de junio de 2022, desvelan efectivamente que las tragaperras tradicionales ubicadas en los bares están perdiendo fuelle desde hace seis años, ampliando su uso en las salas de juego presenciales, pero sobre todo a través de la red, donde se concentra el mayor número de público actual.
EVOLUCIÓN DE LAS MÁQUINAS RECREATIVAS EN SALAMANCA DESDE 2015
En 2015 Salamanca contabilizaba un total de 1.869 máquinas tragaperras, consideradas aquellas que a cambio de un precio por partida se ofrece un tiempo de juego con la posibilidad de obtener un premio en metálico de hasta 500 euros. Estando tan solo superada en Castilla y León por Valladolid (3.025), León (2.978) y Burgos (2.263). En esta fecha toda Castilla y León sumaba un total de 15.924 máquinas tragaperras.
El mayor número de estas máquinas registrado en Salamanca después de 2015, fue 2016 con 1.809 tragaperras y 2018 con 1.802. A partir de entonces, las cifras comenzaron a caer en picado hasta las 1.551 anotadas el pasado 2021.
El año pasado, en este campo Salamanca también se vio superada únicamente por Valladolid, León y Burgos, sumando así 12.375 máquinas tragaperras registradas en su conjunto en toda Castilla y León, es decir, 3.549 menos que en 2015 (año hasta el que la Junta ofrece datos disponibles). Desde entonces Salamanca también ha perdido 318 máquinas.

Las máquinas basadas en el juego del bingo, exclusivo para los salones de juego, bingo y casinos también han perdido presencialidad desde 2015, aunque en este ámbito la diferencia no es tan notable. De hecho, desde 2015 a 2021 tan solo se han perdido en Salamanca 12 máquinas:
2015 (27 máquinas)
2016 (24 “ “)
2017 (23 “ “)
2018 (23 “ “)
2019 (21 “ “)
2020 (15 “ “)
2021 (15 “ “)
Tomando de referencia los datos, anteriormente expuestos, la principal conclusión desvela que el juego tradicional de las máquinas tragaperras de los bares ahora adquiere mayor presencia en la red, siendo este un terreno más pantanoso, como así reconoce la psicóloga de ASALJAR, Luisa Ventola: “Del juego online al presencial, la adicción se genera más rápido que en las tragaperras tradicionales”.
Finalmente, en el caso de los usuarios que acuden a ASALJAR se registra un aumento a raíz de la pandemia. Ventola confirma que hoy día el número de usuarios que acuden a terapia se ubica aproximadamente entre las 100 y 150 personas de media, aunque la psicóloga insiste en que “los usuarios varían en función de las épocas del año, en verano descienden las cifras y en septiembre aumentan”.




