Marta González está recorriendo España ya en la precampaña presentando a los candidatos populares para el Congreso y Senado. La nueva vicesecretaria de Comunicación del PP tras la elección de Pablo Casado como presidente ve al Partido Popular como el único partido capaz de "echar a Sánchez", objetivo primero de estas elecciones para conseguir un nuevo Gobierno. Resta importancia a las encuestas y a los rivales "a la derecha del PSOE" hasta el punto de que opina que Vox se desinflará y que el líder de Ciudadanos ya se está posicionado como un "subordinado del PP". De ello, de feminismo, del independentismo catalán y de más cosas habla en esta entrevista.
En estas elecciones ha habido muchos cambios en las listas, ¿qué le parecen las elaboradas para Salamanca?
Me parece que es una lista excepcional. Está compuesta de personas con una experiencia enorme. Son verdaderos puntales del Grupo Parlamentario Popular en el Congerso como es el caso de José Antonio Bermúdez de Castro pero hay que resaltar la labor enorme de María Jesús Moro como portavoz de la Comisión de Justicia. Todo el trabajo del Congreso pasa por sus manos. Luego está Bienvenido de Arriba que ha hecho una labor meritorio en el Congreso y es muy digno para ser el número uno en la lista del Senado, que va a tener un papel decisivo en la legislatura.
Esta semana Pedro Sánchez ha visitado Salamanca e hizo hincapié en la izquierda y la derecha. ¿La campaña va a estar polarizada?
Es distinta por muchas razones. La primera es que tenemos un montón de retos electorales por delante. Y en segundo lugar, por primera vez tenemos cinco organizaciones que pueden tener representación. Hemos cambiado el tablero y el nombre de los jugadores. Pero sobre la polarización, el polarizado ha sido Pedro Sánchez y de sus diez meses de Gobierno en los que ha tenido los socios más disparatados y donde se ha dedicado a ceder una y otra vez a los independentistas catalanes y al resto de socios.
En su discurso habló del PP como el partido antifeminista y como el que trataba como sujeto pasivo a la mujer
Pedro Sánchez, como secretario general del PSOE, está atacado del mismo virus que la mayoría de su partido y cree que el feminismo es él y no es cierto. Es una mentira y una soberbia enorme por parte de un partido político como el PSOE y de Pedro Sánchez. El trabajo del PP en el Gobierno por la igualdad ha sido enorme. Los Gobiernos de Aznar y Rajoy son los que consiguieron el mayor número de mujeres activas empleadas o el Pacto de Estado por la Violencia de Género fue una propuesta de Mariano Rajoy en su discurso de investidura. Por otro lado la Ley que estableció la orden de protección fue en 2003. Cambió por completo la situación porque implicó que en 72 horas un juicio rápìdo tuviera que poner las primeras medidas. Todo eso está en la mochila del PP. Que Pedro Sánchez se deje de soberbia, baje a la tierra y reconozca que el feminismo no es socialista
¿El feminismo puede ser la principal clave en esta campaña?
El PSOE va a intentar utilizarlo. Lo hizo con un simplismo y desfachatez enorme el 8 de marzo con las imágenes patéticas de la vicepresidenta, la mujer del presidente y las ministras en contra del PP. Pero creo que las mujeres españolas no se van a dejar engañar. Saben elegir por sí mismas.
Pero además, hay que trabajar decididamente, el problema independentista catalán. Es un tema muy serio que ataca a la estructura misma del sistema. Es algo que va a estar presente en campaña de manera constante y transversal.
Y hay que añadir una cosa. Pedro Sánchez va a intentar manejar la campaña en su propio beneficio, utilizando temas que le benefician para tapar otros. El feminismo o Franco los utiliza para tapar aquello que debería estar en la campaña muy presente como es que tenemos todos los indicadores anunciando que la desaceleración económica es una realidad. Una política de gasto brutal como fue la de Zapatero, negando la crisis económica, está teniendo su espejo en 2019. Nos preocupa enormemente. La historia se puede repetir y no nos lo podemos permitir. Tenemos que ser inteligentes, cuando se gasta siempre alguien tiene que pagarlo y son los españoles con sus impuestos. Hay que pararlo en las urnas.
Hay varios puntos de vista a la hora de tratar el tema catalán. ¿Cree que el gobierno del PSOE ha sido demasiado débil?
Es evidente. Hemos puesto de manifiesto que las renuncias y cesiones a los independentistas han sido continuas. Desde el momento en el que la ministra de Justicia dijo que se buscara la vida para atender la denuncia de Puigdemont hasta el traslado de los políticos presos a cárceles catalanas, donde hemos visto el trato. También está la modificación de la calificación de los delitos de rebelión a secesión o los Presupuestos, que estaban ad hoc diseñados para regar Cataluña de dinero quitándoselos a Castilla y León o Salamanca. ¿Qué más queremos que haga?
Pedro Sánchez habló también de una sola derecha con tres siglas. ¿Qué diferencia al PP de Ciudadanos o Vox?
Ese comentario es una nueva simplificación ridícula. Existen grandes diferencias. En materia, por ejemplo, de estado de las autonomías, por ir a cuestiones gruesas, mi sorpresa fue mayúscula cuando escuché a Rivera decir que ya no quiere eliminar las diputaciones cuando se ha pasado estos años diciendo que eran focos de corrupción y mala gestión. El PP es el garante del estado de las autonomías y diputaciones como parte fundamental para llevar la igualdad de oportunidades a todos los rincones.
Con respecto a Vox, he oído decirles que tenemos que salirnos del euro, de la UE, o que el estado de las autonomías tiene que desaparecer. Pero al margen de que cada ciudadanos sea libre, dentro del espectro a la derecha del PSOE, el PP es el único garante de conseguir echar a Pedro Sánchez.
¿Hay miedo de esa división del voto?
No creo que la palabra sea miedo. Tenemos una sana preocupación de que la división del voto a la derecha del PSOE pueda implicar que en determinadas provincias donde hay un número de escaños modesto, esos restos de la Ley d'Hondt acaben engrosando a la izquierda. Eso sí que nuestro sistema electoral lo permite y claro que nos preocupa. Decimos que el voto tiene que ser útil y si alguien quiere y realmente cree que debe gobernar el PP, tiene que votar al PP.
Hablando de cordones sanitarios. ¿Al PP le puede pasar factura el acuerdo que hubo con Ciudadanos y Vox en Andalucía?
Creo que no. Hemos demostrado que cuando hay algo verdaderamente decisivo que hacer lo que hace el PP es ponerse manos a la obra. Lo importante era acabar con 38 años de régimen socialista. La influencia del PSOE se había enraizado en las estructuras políticas y sociales. Para que eso se materializase se necesitaban los votos de los doce representantes que Vox consiguió. Lo que hicimos fue negociar un acuerdo de Gobierno con Ciudadanos por un lado y por el otro, un acuerdo de investidura con Vox, transformando un documento lleno de disparates en un documento de Gobierno, con unas líneas directrices centradas en medidas que son demandadas por los andaluces. Centradas en el empleo, economía o impuestos y no en cosas como cambiar la fecha del Día de Andalucía. Andalucía es una muestra de la capacidad que tiene el PP de negociar.
Recogiendo el guante, ¿cree que Vox hace propuestas banales?
No he visto iniciativas serias en materias que sean de calado para la sociedad española. Veo cosas relacionadas con las armas o con negar la violencia de género. A Vox no lo llamaría un partido, son una organización política que ahora está en la cresta de la ola pero tengo la sensación de que va a pasar lo mismo que con Podemos. Son una estructura que nacen al calor de una determinada indignación. Ahora hay un voto visceral que tiene que ver con cosas como el independentismo, las tomaduras de pelo de Torra y Puigdemont, que la victoria de Ciudadanos en las elecciones no sirvió para nada, y la sensación de cómo es posible que Pedro Sánchez, al que prácticamente le ha votado poquísima gente, esté gobernando con una moción de censura constitucional y legítima pero que la ciudadanía no entiende. Eso implica un caldo de cultivo beneficioso para el voto a Vox. Pero de la misma manera que veremos el desinfle de Podemos, igualmente de rápido lo veremos en Vox.
En las declaraciones se repite aquello de "para echar a Sánchez". ¿Es el único objetivo?
Único no. Es el primer paso para establecer un Gobierno serio, preocupado por los intereses de los españoles. Pedro Sánchez ha conseguido mantenerse diez meses en el Gobierno a través de la política de cesiones. Ha sido una persona de su propio partido la que calificó como Gobierno Frankestein lo que hizo. No podemos seguir en las manos de estas personas. A Sánchez le han preguntado en varias ocasiones si estaría dispuesto a continuar gobernando con ese listado incoherente de socios y no lo ha negado. Eso es un desastre si no le ponemos remedio el 28 de abril.
Parece que es una campaña mas destructiva que constructiva
Muchas personas echan de menos un PSOE coherente y constitucionalista. Un PSOE que estaba de la mano del PP cuando la situación se revelaba como difícil y estaba dispuesto a dejar de lado determiandas cosas. Nunca hemos estado en manos de un secretario general del PSOE que solo piensa en sí mismo, despótico, egocéntrico, soberbio, que lo que le preocupa por encima de todo es continuar en la Moncloa y continuar haciendo un uso partidista de todo aquello que se le atribuye como presidente del Gobierno pero que no sabe distinguir lo que es institucional y partidista. Nunca hemos visto reunionies de barones en Moncloa y no en Ferraz o utilizar el Falcon para desplazamientos de carácter personal y familiar. Es increíble.
¿El PP tiene algún cordón sanitario en caso de necesitarlo?
El PP está a disposición de los españoles para sacar adelante un país. No existen cordones sanitarios en nuestro caso. Lo que haremos será ver qué ocurre, cuál es el resultado de las urnas, y nos pondremos a disposición para que el país sea gobernable y tengamos un Gobierno fuerte y sólido a partir de abril. Es lo que la desaceleración económica e indicadores hacen ver que necesitamos y no hemos tenido estos diez meses de 'Gobierno disparate'.
¿Y la propuesta de Albert Rivera de ese acuerdo para una coalición para echar a Sánchez?
Rivera, en un acto al que asistió muy poca gente, lanzó la propuesta a Pablo Casado y PP de ponerse a su disposición para un futuro gobierno después del 28 de abril para echar a Sánchez. Nosotros lo que decimos es que llega un poco tarde puesto que el PP le había propuesto a Ciudadanos llevar candidaturas conjuntas en algunas circunscripciones para intentar impedir esa dispersión de voto. Lo que nos parece es que las cosas no le van bien y ya se posiciona como un subordinado del PP.
Las encuestas, últimamente no acertadas, sí parecen coincidir en un descenso del Partido Popular
Tenemos muchas encuestas y después tenemos el CIS, que ha cumplido su función de instrumento del PSOE y que ha sido objeto de críticas. Nosotros le damos a las encuestas el valor que tienen, el de una foto fija, mejor o peor hecha. Le damos la justa credibilidad pero lo que sabemos es que han fallado estrepitosamente en muchos casos y sabemos que la campaña es decisiva, que hay un porcentaje de gente que decide su voto en el último momento. Confiamos en que la sensatez del votante dé un cambio para bien en el Gobierno de España.
¿Cuál sería un buen resultado para el PP?
No lo planteamos en términos de horquilla. Queremos conseguir el mejor resultado posible. Siempre hemos sido un partido de Gobierno, uno de los grandes partidos de España. Ahora el panorama electoral es distinto y hay más contendientes pero no lo planteamos como una cuestión de horquilla. Queremos ser útiles para los españoles en este momento que consideramos crucial.
¿Qué ha cambiado en el PP en el último año?
Hemos tenido un Congreso y tenemos un presidente nuevo, Pablo Casado, que tiene una experiencia enorme y que venía de ocupar cargos de mucha importancia dentro del PP. Tenemos un Comité de Dirección nuevo, candidatos nuevos, gobernamos en Andalucía como un éxito enorme y una expectativa muy importante para el progreso de la comunidad, abocada a estar siempre en la cola en los indicadores sociales por la incapacidad del PSOE. Es una inyección de optimismo y de juventud que nos ha dado el presidente y el equipo y nos va a dar resultados electorales importantes.




