16 de Julio de 2022. Madrid. Un operario de limpieza de 60 años muere tras alcanzar los 41,6 grados de temperatura corporal. Tres días después, un trabajador de una nave de Móstoles sufre otro golpe de calor y acaba corriendo la misma suerte. Para evitar estas situaciones, el Gobierno aprobó este jueves la modificación del real decreto que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo y que prohibirá desarrollar “determinadas tareas” cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emita avisos de alerta roja o naranja. Esta medida ha causado división de opiniones entre los trabajadores de una de las profesiones afectadas, la de la construcción.
“Me parece bien la nueva medida de limitar el trabajo al aire libre ante situaciones graves de calor”, mantiene Alfonso, albañil de 63 años. Otros compañeros de profesión también muestran su beneplácito a la propuesta, aunque con matices. “Estoy de acuerdo en que se prohíban las tareas, pero solo a ciertas horas. Me refiero a adelantar la jornada laboral y hacer una intensiva”, señala Pedro (55). “Es un tema muy complejo y va a ser difícil conciliar horarios”, añade Luis Ángel (40).
De los cuatro albañiles entrevistados por Salamanca24horas para la realización de este reportaje, solo uno de ellos se muestra contrario a la modificación del real decreto. “Prohibir… no lo veo bien. Siempre se puede recomendar no trabajar”, defiende José, albañil de 35 años con ocho de experiencia profesional.
Cabe recordar que las medidas de prevención aprobadas por el Gobierno este jueves no solo se aplicarán cuando haga un calor extremo, sino también cuando concurran otros fenómenos meteorológicos adversos (bajas temperaturas, tormentas, vientos, nevadas, lluvias, polvo en suspensión…). En cualquier caso, las empresas estarán obligadas a adaptar las condiciones laborales de los trabajadores que tiene a su cargo, incluyendo la reducción o modificación de las horas laborales previstas.
¿Perjuicio a las contrataciones de verano?

La media de las temperaturas registradas entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2022 fue la más alta desde el comienzo de la serie histórica, según datos de la Agencia Estatal de Meteorología recogidos por Europa Press. Parte del sector de la construcción teme que prohibir trabajar al aire libre en las horas más calurosas de esos meses perjudique las contrataciones de verano, especialmente en el caso de los trabajadores por cuenta propia, que se plantean una serie de cuestiones: “Las horas que se pierdan, cómo se recuperan. ¿Son descontables del sueldo? Hay muchas cosas que matizar. Yo contesto como autónomo que soy, pero también como trabajador”, afirma José.
Frente a las numerosas voces que creen que la medida “perjudicará muchísimo” a las contrataciones de verano porque "las empresas estarán condicionadas a las olas de calor y tendrán que pagar a sus trabajadores sin producir lo que deberían", hay quien opina lo contrario, siempre y cuando se compagine “el trabajo con las horas de menos calor”, según Alfonso. “El empresario debe ser consecuente, ya que no es lo mismo trabajar a las tres de la tarde al aire libre que bajo teja. En mi caso, la jornada laboral que tenemos desde junio es de siete horas, de 7:00 a 14:00”.
¿Quién debería tomar la decisión?
Muchos profesionales del sector defienden que la decisión de si se trabaja o no con fenómenos meteorológicos adversos debería depender más del empresario y de los propios trabajadores en vez de ser una imposición del Gobierno. "Lo mejor sería que la patronal y los empleados llegaran a un acuerdo, que tomasen las decisiones que creyesen oportunas. El Estado no tendría que influir, a no ser que se trate de contrataciones públicas", considera Pedro. De la misma opinión son el resto de obreros entrevistados por este medio.
Aplicación en el sector agrícola

La agricultura, al igual que la construcción, es uno de los sectores en los que se aplicarán las nuevas medidas aprobadas este jueves por el Gobierno y donde también se registró, hace tan solo un año en Lorca, la muerte de un trabajador por un golpe de calor. El propio ministro de Agricultura, Luis Planas, en unas declaraciones recogidas por la Agencia ICAL, avala el nuevo decreto por tres razones: hace “más estrictas” las condiciones en relación con el incremento de las temperaturas en el trabajo, introduce una “alerta adicional” e incluye “prohibiciones de tareas en determinadas condiciones”.
"Creo que la prohibición en la agricultura es inviable. ¿Quién regará o sembrará cuando haya una ola de calor? La decisión debería implicar a los trabajadores y, si estos lo consideran, que modifiquen el horario, que empiecen un poco antes en vez de hacer jornada intensiva y que vuelvan a la tarea a las 18:00 o 19:00 horas hasta que oscurezca", defiende Antonio, trabajador de 61 años vinculado al sector agrícola.




