La despoblación puede seguir afectando a Salamanca y a su educación. Al menos en el tema organizativo. Y es que hasta doce centros pertenecientes a diferentes colegios rurales agrupados se encontraban en el límite de alumnos para seguir operativos. De hecho, cinco de ellos han tenido solo cuatro alumnos, mientras que los siete restantes llegaban a los cinco estudiantes.
En concreto, justo en el límite se encontraban las unidades pertenecientes a las localidades de Retortillo, La Maya, Villasrubias, Sorihuela y Villar de Peralonso, dentro de los colegios rurales de La Senara, Alhándiga, El Robledal, Valvanera y El Tomillar, respectivamente. En el caso de que no llegara algún niño o niña más o no se mat ricularan todos los de este año, se perderían al menos por un curso estas unidades.
Por su parte, con un estudiante más por aula se encontraban otras siete localidades. Especialmente sensible es la situación en el colegio ‘El Altozano’, perteneciente a Sequeros. Esta localidad, conjuntamente con Garcibuey y San Martín del Castañar ha contado con solo cinco alumnos este curso.
En Sotoserrano, dentro del colegio ‘Los Cerezos’, ocurre lo mismo, así como en Cabeza de Caballo, perteneciente al colegio ‘María Magdalena’. La lista se completa con otras tres localidades como Rágama, Vecinos y Cepeda, que pertenecen a los colegios ‘Cañada Real’, ‘Los Carrascales’ y ‘Los Cerezos’.
En todos los casos, eso sí, no se podrá conocer hasta septiembre, fecha del cierre de matrícula, aquellos que finalmente tengan que suspender su actividad para el próximo curso por no cumplir la ratio establecida.
La Junta de Castilla y León, eso sí, baraja unos años para proceder al cierre definitivo de manera que, si alguno de estos colegios finalmente no tiene una matriculación de al menos cuatro alumnos, quedaría en suspenso por si en el futuro inmediato pudiera volver a estar operativo.




