Es pequeño, no tiene más de un metro de largo, y por eso llega a lugares más pequeños como ascensores y todo tipo de recovecos evitando que se ponga en peligro a los profesionales y facilitando las tareas de extinción ya que también lleva agua. Se trata del robot monitor de agua teledirigido que pronto llegará a Salamanca ya que el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamentos del Ayuntamiento de la capital contará con uno antes de fin de año.
De hecho, el consistorio salmantino acaba de sacar a contratación la adquisición del robot, que tendría que estar operativo en el parque de bomberos antes de final de año. La máquina que quiere comprar el Ayuntamiento de la capital es compacta ya que su objetivo es que pueda entrar en ascensores y pasar puertas. De no más de 80 kilos para que puedan llevarlo entre cuatro personas y de un metro de largo por 75 de alto y 52 de ancho.
Tendrá capacidad de desplazamiento por pavimentos irregulares con una velocidad igual o superior a los 0,8 m/s y será capaz de superar pendientes mayores a 30 grados. Tendrá capacidad de rotación sobre sí mismo. La potencia de tracción del robot será suficiente para arrastrar 30 m. de manguera de diámetro 70mm., llena de agua y sin ningún tipo de accesorios o facilitador. Además, se debe controlar sin cables. El control remoto inalámbrico tendrá una autonomía superior a las 12 horas y un rango de trabajo igual o superior a los 150 metros.
Por otra parte, el robot podrá apagar fuego ya que dispondrá de un monitor o cañón de agua que lance un caudal mínimo de 800 litros por minuto y un alcance mínimo de 30 metros. Dispondrá de una iluminación frontal LED de alta intensidad y además llevará una cámara térmica y cámara de imagen real que de forma autónoma envíe imágenes al exterior de la visión que tiene delante del robot. Por otra parte, la cámara integrará un generador de imágenes térmicas infrarrojas y una cámara de luz visible, con tamaño compacto para su instalación en el acople del robot, proporcionando una recopilación continua de datos de temperatura, análisis y alarmas para visualizar las temperaturas del entorno objetivo. Se podrá montar en soporte del robot monitor de extinción.
Fue el propio servicio quien propuso al Ayuntamiento de Salamanca la adquisición del robot para "poder enfrentarse a intervenciones en incendios de alta complejidad". Así se recoge en los pliegos que reconocen que "las altas temperaturas, la dificultad de accesos, la extensión del incendio, la larga duración y el riesgo de colapso estructural hacen de estos incidentes servicios de alto riesgo y, a menudo, ponen al límite las capacidades operativas actuales. El gran avance tecnológico de los últimos años ha brindado herramientas innovadoras que optimizan y potencian la labor de los cuerpos de bomberos".
Entre estas herramientas, los robots de extinción de incendios destacan "por su capacidad para mejorar la seguridad del personal, la eficiencia y la eficacia en la respuesta a este tipo de emergencias y son versátiles y pueden ser utilizados en una amplia gama de escenarios". Con su compra, el objetivo del Ayuntamiento es mejorar la seguridad del personal, aumentar la eficiencia operativa y aprovechar las ventajas de la tecnología avanzada en la gestión de emergencias.
Una inversión que, además de proteger a los bomberos, posiciona al servicio de extinción de las capital salmantina a la vanguardia en innovación tecnológica en la lucha contra incendios.



