Salamanca contabilizó 12 delitos e incidentes de odio investigados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado durante 2025, según el informe sobre la evolución de los delitos de odio publicado y elaborado por el Ministerio del Interior. La provincia alcanzó una tasa de 3,65 casos por cada 100.000 habitantes, en un contexto de fuerte incremento de este tipo de infracciones en Castilla y León.
La Comunidad cerró el año con 136 delitos e incidentes de odio investigados, un 46,2 por ciento más que en 2024, cuando se registraron 93 casos. Se trata de la cifra más elevada desde que comenzó la serie estadística en 2014. A nivel nacional, los hechos conocidos ascendieron a 2.417, un 23,6 por ciento más que el año anterior y también un máximo histórico.
En el conjunto de Castilla y León, el principal motivo de las investigaciones fue el racismo y la xenofobia, con 48 casos, lo que representa el 35,3 por ciento del total. Le siguieron los delitos relacionados con la orientación sexual, con 20 investigaciones. También se registraron casos vinculados a la ideología, las creencias religiosas, la discriminación por sexo o género, la aporofobia, la discapacidad, el antisemitismo, la islamofobia y el antigitanismo.
Por provincias, Segovia destacó con 35 casos y la tasa más alta de España, con 22,09 por cada 100.000 habitantes. También sobresalieron Zamora, con 16 casos, y Valladolid, con 21. Salamanca se situó en una posición intermedia con 12 investigaciones, por delante de Soria, que únicamente registró dos.
Pese al aumento de los delitos e incidentes de odio, el número de personas detenidas o investigadas en Castilla y León descendió. Durante 2025 fueron identificadas o arrestadas 37 personas, frente a las 54 del año anterior, lo que supone una reducción del 33,3 por ciento.
En el conjunto de España, los delitos de odio por racismo y xenofobia continuaron siendo los más frecuentes, con 934 hechos registrados. Les siguieron los relacionados con la orientación sexual e identidad de género, con 571, y los motivados por razones ideológicas, que experimentaron uno de los mayores crecimientos del año.
El informe también alerta del incremento de determinadas formas de odio en internet, especialmente la islamofobia, cuyos incidentes en el entorno digital aumentaron de forma significativa. Además, destaca una mayor participación de menores tanto como víctimas como autores de este tipo de delitos.
Las amenazas y las lesiones fueron las tipologías delictivas más habituales, mientras que los hombres representaron más del 62 por ciento de las víctimas. El grupo de edad más afectado fue el comprendido entre los 26 y los 40 años.




