El Instituto Nacional de Estadística ha hecho públicos los últimos datos sobre envejecimiento en España que, una vez más, reflejan una tendencia que parece imparable, : España ha vuelto a registrar un máximo histórico de envejecimiento, del 118% o, lo que es lo mismo, ya se contabilizan 116 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16. Esta cifra supone un crecimiento de 2 puntos porcentuales con respecto al año pasado, cuando el índice de envejecimiento se situó en un 116%.
En Salamanca, este dato es aún peor. De hecho, supera con creces la media nacional e, incluso, la regional. Si en Castilla y León la tasa es del 190%, en Salamanca llega hasta el 204%, que también se encuentran en crecimiento. No en vano, en 1980 se contabilizaban 56 mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 en Castilla y León.
Por provincias, sin embargo, Zamora es la más envejecida, con una proporción de 287
mayores de 64 años por cada 100 menores de 16 y Valladolid es la más joven, con un índice
de envejecimiento del 154%. Salamanca se encuentra en tercer lugar por detrás también de León, con 227%. En lo que respecta a Castilla y León, también está en tercera posición por detrás de Asturias y Galicia.
De seguir esta tendencia, a nivel nacional, se calcula que en 2030 los mayores de 65 supondrán el 30% de la población, frente al 18% actual. En este momento, cuando empiecen a jubilarse en masa los babyboomers, unas cohortes sensiblemente más reducidas deberán soportar el coste de la atención de las pensiones y sus cuidados sociosanitarios.
Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, “la relación
cotizante-pensionista es actualmente de 2,1, considerándose una ecuación sostenible a partir de 2,5 contribuyentes por cada jubilado. Si continúa esta tendencia, para 2052 se estima que, por cada persona inactiva, habrá poco más de una persona trabajando, lo que sin duda pone en peligro la sostenibilidad de nuestro sistema”.




