La 32.ª Feria del Libro Antiguo de Salamanca no se celebrará este año. El Ayuntamiento de la capital ha anunciado la cancelación del evento tras no alcanzar un acuerdo con los libreros sobre las condiciones de organización, una decisión que ha generado malestar y decepción entre los profesionales del sector.
El conflicto gira en torno a la duración y la ubicación de la feria. El Ayuntamiento había planteado reducir su celebración a diez días en la Plaza Mayor o mantener una programación de 16 días trasladando las casetas a la plaza de Los Bandos, con actividades culturales en la Plaza Mayor.
Desde el Colectivo de Librerías de Salamanca consideran que estas condiciones comprometen la viabilidad económica del encuentro y podrían afectar a la calidad de una feria que, según defienden, se ha consolidado como una de las más importantes de España.
Los libreros rechazan las nuevas condiciones
El colectivo sostiene que la reducción de la duración de la feria perjudicaría especialmente a las librerías procedentes de otras provincias, que deben afrontar gastos de desplazamiento, alojamiento, manutención, transporte de libros, alquiler de casetas y el cierre temporal de sus establecimientos de origen.
"La primera semana se cubren gastos y con la segunda se evita engrosar las listas de paro", señalan los libreros, que aseguran haber explicado en distintas ocasiones al Ayuntamiento las dificultades económicas que supondría el nuevo formato.
Asimismo, rechazan que un grupo reducido haya condicionado la decisión del conjunto del sector. Según sus datos, 18 de las 20 librerías habituales se opusieron a las nuevas condiciones, al igual que 8 de las 9 librerías de Salamanca. El colectivo afirma, además, haber recibido el respaldo de más de 65 librerías de toda España y de distintas asociaciones profesionales.
Una propuesta alternativa sin respuesta
Los libreros aseguran que durante los últimos años han mantenido negociaciones con el Ayuntamiento y han planteado distintas alternativas para garantizar la continuidad del evento.
Entre sus propuestas figuraba reducir a la mitad el espacio ocupado por las casetas en la Plaza Mayor, una opción que, según denuncian, no habría recibido respuesta por parte del Consistorio.
El colectivo también insiste en que la feria no se limita a la actividad comercial de las librerías, sino que ofrece durante 16 días una amplia programación cultural, con conferencias, conciertos, representaciones teatrales y presentaciones de libros.
El Ayuntamiento asumirá parte del coste de las casetas
El Ayuntamiento había ofrecido asumir el 50 % del coste de las casetas, una medida que los libreros agradecen, aunque consideran insuficiente para resolver los problemas de rentabilidad derivados de la reducción de la duración del evento.
"No todos los problemas del pequeño comercio se solucionan con subvenciones. A veces, basta con dejarnos trabajar", reivindican desde el colectivo.
El presupuesto se destinará a otras actividades culturales
Tras la cancelación de la feria, el Ayuntamiento ha anunciado que los fondos previstos se destinarán a otras iniciativas culturales, entre ellas un nuevo Salón del Cómic y el Salón del Libro Infantil y Juvenil.
La decisión deja en suspenso una cita cultural que los libreros consideran fundamental para la ciudad y para la supervivencia de las librerías especializadas en libro antiguo.
El colectivo advierte de que la desaparición de este tipo de eventos puede debilitar el ecosistema de librerías de Salamanca y su provincia, especialmente en un contexto marcado por la expansión de grandes plataformas de venta de libros de segunda mano.
"No sabemos quién gana con todo esto, pero sí intuimos quién pierde", concluyen los libreros, que lamentan que los ciudadanos y los visitantes de Salamanca se queden sin una de las actividades culturales más arraigadas de la ciudad.



