El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha inaugurado hoy el XXXV Congreso Nacional de Inspectores de Hacienda del Estado, que reúne en el Palacio de Congresos a más de 650 profesionales del sector. Durante su intervención, el primer edil destacó la “profesionalidad, independencia, técnica y vigilancia” de estos inspectores, subrayando que su labor es fundamental para sostener servicios esenciales como la sanidad, la educación y la protección de los más vulnerables, calificándola como una “tarea noble y profundamente social”.
El acto contó también con la presencia de Ana de la Herrán, presidenta de la Asociación de Inspectores de Hacienda; César Pintado, delegado especial de la Agencia Estatal de Administración Tributaria en Castilla y León; y Antoinette Musilek, jefe de estudios del Instituto de Estudios Fiscales.
García Carbayo dio la bienvenida a los asistentes destacando a Salamanca como una ciudad de “consensos, acuerdos y trabajo en equipo” y repasó algunos de los grandes proyectos en marcha, especialmente en los ámbitos tecnológico y logístico. Además, anunció que en 2026 la ciudad cumplirá doce años consecutivos congelando los impuestos municipales.
El alcalde también hizo referencia a la renovación generacional en los equipos de inspección y expresó su “alarma y preocupación” por los modelos de financiación singular que se están planteando, ya que, a su juicio, fragmentan la Agencia Tributaria, dificultan la coordinación y podrían abrir puertas al fraude, algo que repercutiría negativamente en familias y empresas de toda España. Por ello, reiteró su apoyo a los inspectores para reclamar un sistema de financiación “justo, sostenible y que preserve la fortaleza de la administración tributaria”.
Durante el congreso, que se prolongará varios días, se desarrollarán mesas redondas y ponencias con expertos en fiscalidad, derecho constitucional y colaboración entre administraciones tributarias, con el fin de abordar los retos actuales del sistema tributario español.




