El trasplante de riñón es uno de los más habituales en España por lo que como cada 1 de junio, se celebra el Día Nacional del Donante de Órganos. Para entender todo a la perfección contamos con dos protagonistas muy especiales, no sólo por sus riñones y todo el proceso que ha conllevado para que su día a día sea “tranquilo”, sino que comparten una relación y una historia un tanto especial, ellos son padre e hija y sus nombres son Dairo de Jesús David y Sandra Vanessa David, ambos, han relatado con positivismo y fuerza su historia, llenando de luz este mundo aún desconocido para muchos y fomentando la importancia de la donación de órganos.
Todo comienza en julio de 2013, cuando Dairo empieza con problemas de azúcar e ingresa con 460 al borde del coma diabético y esto le produce un problema grave en las vías biliares. A raíz de este momento, comenzaron a hacerle pruebas y descubrieron que tenía una enfermedad rara la cual es IgG4 que suele afectar a múltiples tejidos y órganos vitales del cuerpo, dándose mayoritariamente en población oriental y habiendo solo dos casos en España, siendo Dairo uno de ellos. El, es asintomático y no presentaba síntomas es mas declara que cuando ingresó a causa del problema de azúcar “únicamente estaba mareado y veía borroso”.
Padre e hija junto a su familia viajaron de vacaciones a Colombia y cuando volvieron Dairo se encontraba mal, volvió a pisar el hospital y ahí llegaron las temidas palabras: “Me dijeron que mis riñones no funcionaban lo suficientemente bien y que era necesario ya empezar a recibir diálisis para hacer parte del trabajo por los riñones” al ver esta situación en marzo de 2019 antes de la pandemia, Sandra Vanessa, su hija, preguntó a los médicos las posibilidades de donantes ofreciéndose sin pensarlo en darle su riñón a su padre: “Yo pregunté que pasaría y todas las dudas que tenía acerca de donar y ellos me dijeron que lo primero es que si yo quería y acto seguido empezar a desarrollar todas las pruebas y analíticas para comprobar si eres compatible” porque, “aunque seas familiar se tienen que seguir haciendo todas las revisiones pertinentes ya que puedes no seguir siendo acorde y no poder donar el riñón” añade Sandra Vanessa.
El proceso
Sandra Vanessa recuerda este momento como “un mes corto pero muy denso”, explica que al vivir en Salamanca tenían la predisposición que no tiene gente que vive fuera. “Cuando había un hueco nos avisaban para que fuéramos a hacer diferentes pruebas. Muchas veces mañana, mediodía y tarde con disponibilidad absoluta”, subraya. Por otra parte, esclarece que “más que las pruebas era más la incertidumbre de primero en saber si eras compatible. Te valoran todo tu organismo para asegurarse de que estas bien y vas a poder superar esa cirugía”.
En cuanto a la pregunta de ¿si le costó mucho tomar la decisión? Sandra manifiesta que: “Son cosas y situaciones que uno no se pone a pensar, si nos ponemos a reflexionar nadie hace nada, mi padre siempre ha tenido mucha vitalidad entonces el depender de la diálisis le hubiera quitado mucha independencia”. Por otro lado, en cuanto a su decisión subraya que: “Eran una cantidad de factores que entrabas a valorar y decir si tu estas bien de salud y te encuentras con una situación así de un familiar no se piensa. Yo no dudé en hacerlo ni por un momento”.
Por otro lado, Sandra Vanessa expresa que fue a ciegas a la operación y que lo único que preguntó era sobre la extracción del riñón.
Dairo de Jesús destaca que con las últimas gestiones preoperatorias le llamó mucho la atención, que su hija tuviera que ir a un juzgado a realizar una entrevista para evitar que la donación fuera por un beneficio económico o porque estuviera obligada a hacerlo. “Ella antes de operarse tuvo que ir a un juzgado a declarar el sentido de la donación y a explicar el por qué”, comenta.

La cirugía
La intervención quirúrgica fue a los dos al mismo tiempo, un grupo de médicos con ella y otros con su padre, Sandra Vanessa declara que “primero la durmieron a ella porque tenían que extraer su riñón y cuando la cerraron se fueron con su padre, el cual salió una hora más tarde mientras yo estaba en reanimación”. Aclara que al reencontrarse con él, sólo le salió preguntarle un “que tal” declara que “al final es lo que más preocupa ya que es una cirugía de riesgo y la anestesia es bastante fuerte. Los sentimientos en este momento son muy emocionales ya que dejas todo en manos de profesionales y lo único que puedes hacer es esperar”, esclarece Sandra Vanessa. Padre e hija insisten en que la atención recibida por parte de los especialistas médicos desde el primer día es ejemplar.
En cuanto a las pautas post intervención Sandra Vanessa aclara que “han sido las típicas de cuando te operan, fueron 15 días de andar un poco más despacio pero yo empecé a caminar desde el primer momento, yo no me quería quedar en la cama quería actividad, decía cuanta más importancia le des a estar enferma más enfermo vas a estar”.
¿Cómo es el día a día de ambos?
Dairo de Jesús David explica que él hace vida normal, “salgo a caminar muy activo porque tengo que serlo, si soy sedentario y no me muevo es peor, entonces trato de moverme bastante”. Además, incide en que vive muy agradecido con su hija “porque ya iba directo a conectarme a diálisis y esa diálisis hay personas que tienen que ir dos, tres, cuatro días a la semana y con la pandemia imagínate la de riesgos que se corrían”.
Por otra parte, Sandra Vanessa subraya también que ella lleva una vida normal y que no tiene que tomar ningún medicamento.
En cuanto a la alimentación aseguran que tienen que seguir una dieta equilibrada y beber mucha agua, en el caso del padre.
Con relación a las revisiones médicas, Dairo tiene que ir cada cuatro meses y las de Sandra Vanessa son cada año en la actualidad. A ambos les realizan analíticas para comprobar la evolución y el estado de sus órganos y su salud en general.

Agradecimientos a ALCER
ALCER es la Asociación para la lucha contra las enfermedades de riñón. Y su objetivo es la mejora de la calidad de vida en todos los aspectos de las personas con insuficiencia renal crónica, y familiares o cuidadores. La asociación tiene como objetivos informar, concienciar y sensibilizar sobre la donación y el trasplante de órganos. Cuenta además con servicios como asistencia social, asistencia psicológica, programa paciente mentor, escuela de pacientes y servicio de grupo de autoayuda, entre otros.
Padre e hija relatan que “nos tendieron la mano desde el primer momento, ofreciéndonos todo lo que necesitáramos a nivel psicológico. La asociación es fundamental y hace maravillas a nivel social”.
Para finalizar, Sandra Vanessa insiste en que “para donar simplemente es poder y querer. En el momento que se sabe que se puede donar todo va muy rápido con la intención de que se haga cuanto antes y se busque esa calidad de vida enseguida”.





