Un año después, la procesión del Cristo de los Doctrinos y de la Virgen de la Amargura ha procesionado por las calles de la capital del Tormes al único ritmo del silencio y de las cadenas de los cofrades. Unos momentos que se han esperado durante todo un año tras las lluvias de 2025, donde la Ilustre Cofradía de la Santa Cruz del Redentor y de la Purísima Concepción de la Virgen, Su Madre ha podido hacer gala de sus imágenes.
Desde horas antes, algunos salmantinos, salmantinas y turistas esperaban a las puertas de la Iglesia de la Veracruz para ver salir primero al Cristo y después a su Madre, con un solemne silencio que ha sido respetado por el público para así llenar de historia y fe la celebración religiosa.




