Cada vez son más los conductores que apuestan por los vehículos eléctricos debido al ahorro en combustible que implican y a que no emiten gases contaminantes durante su funcionamiento, lo que contribuye a cuidar el medio ambiente. Sin embargo, no todo son ventajas. Los usuarios salmantinos se quejan de los escasos puntos de carga que hay repartidos por la ciudad y de que el Ayuntamiento les multe con 80 euros cuando sobrepasan la limitación de 2 horas en los mismos, ya que ese tiempo es "insuficiente" y tan solo les permite unos 100 kilómetros de autonomía.
Uno de los perjudicados es R.V.P, conductor de un Tesla que puede recorrer unos 580 kilómetros. “Llevo una colección de cuatro o cinco multas, porque cada vez que quiero viajar con mi familia tengo que cargar el coche durante unas seis o siete horas”. La última sanción data de la madrugada del pasado viernes, 11 de noviembre, cuando se dispuso a cargar su coche en un punto próximo a la iglesia de María Auxiliadora para poder ir a Cáceres.

R.V.P. ha reclamado dichas multas y acudido a la Policía Local: “Me ha dicho que la culpa es del Ayuntamiento, que no ha entendido lo de los puntos de carga. Cree que funcionan como las gasolineras, que recargas y te vas”, mantiene. Desde el consistorio defienden que la limitación de dos horas responde al objetivo de que “haya rotación de vehículos” y recuerda que los puntos son “de recarga, no de estacionamiento”.
“Los propietarios de vehículos eléctricos nos vemos atacados por esta política. Es una vergüenza que esté ocurriendo esto. Si la intención del Ayuntamiento de Salamanca es fomentar la conducción limpia, así no lo va a conseguir. Todo lo contrario, estoy recomendando a mis amigos que pospongan la compra de un coche eléctrico hasta que se solucione esta situación”, sostiene D.G.P, otro de los afectados y dueño de un Tesla con 614 kilómetros de autonomía.
Peticiones al Ayuntamiento

"Pedimos que no nos multen mientras estamos cargando y que el Ayuntamiento de Salamanca aumente a 6-8 horas la limitación de tiempo. No tiene sentido que, por un lado, promuevan el uso del coche eléctrico y den subvenciones y, por otro, nos hagan la vida imposible. Estamos todo el día con miedo a que nos multen por cargar, parece que quieren que solo usemos los vehículos por la ciudad", afirma R.V.P.
Su otra reclamación es que se pongan más puntos de carga y que se mejoren los existentes: "En Salamanca solo hay dos de carga rápida, de 50 kW, donde puedes conseguir unos 250 kilómetros de autonomía por hora: el del paseo de la Estación y el del paseo del Rector Esperabé. Si no te pilla cerca alguno de los dos, es un engorro. Deberían habilitarse pequeños puntos de carga, de 4 o 5 kW, en las farolas o en cualquier sitio. Además, nos encontramos con que los que existen no se mantienen bien. El de la avenida Portugal lleva averiado varios meses y no lo arreglan".
¿Mal uso de los híbridos?
Los conductores de vehículos eléctricos no solo esperan un cambio en la gestión municipal, sino también en la actitud de algunos usuarios de híbridos: “Suelen utilizar las plazas de carga para aparcar. Los dejan medio enchufados, pues la mayoría de las veces ni los cargan, y vuelven a por el coche cuando acaban de hacer las compras que tuvieran que realizar. Es decir, que las ocupan sin hacer un uso debido”, señala R.V.P.
Este comportamiento va en detrimento de aquellos que sí necesitan utilizar los puntos de carga: “Nos están haciendo la vida imposible a los eléctricos. Solo podemos desplazarnos si cargamos nuestro vehículo, porque no tenemos un motor auxiliar de gasolina como los híbridos, que siguen moviéndose aun sin batería”, añade.
Otros inconvenientes

Con todo esto, y ante la pregunta de si Salamanca está preparada para la presencia de vehículos eléctricos, R.V.P. responde que no: "De hecho, la gente que viene de fuera lo primero que dice es 'qué pasa aquí'. En la mayoría de ciudades de Europa hay puntos de carga por todos los lados y esto lo encuentran vacío". Esto explicaría por qué España "se ha quedado descolgada" respecto a otros países de la Unión Europea, como Francia y Alemania, en la venta de coches eléctricos.
Otro inconveniente al que se enfrentan los propietarios que apuestan por la movilidad eléctrica es a la "mala gestión" de las ayudas: "En otros países, cuando vas a comprar el vehículo, te descuentan la ayuda del gobierno directamente del precio de venta. Aquí tienes que hacer una solucitud que la tienen derivada a las Comunidades Autónomas y tardan hasta dos años en dártela, o sea que ya de entrada tienes que poner tú el dinero".




