Una de las carreteras que más ha sufrido el paso del tiempo ha sido la CC-225, conocida por ser la vía que une La Garganta con Candelario, por el embalse de Navamuño, siendo uno de los parajes naturales más importantes del sur de la provincia de Salamanca y del norte de Cáceres.

El tramo que se ha reformado ha sido un total de 11,94 kilómetros de los que se ha encargado la institución provincial de Cáceres, destacando el propio vicepresidente tercero y responsable del Área de Fomento, Movilidad y Agenda Provincial que “la intervención ha permitido mejorar las condiciones de seguridad y circulación de una carretera que constituye una importante vía de acceso tanto para la población de La Garganta como para visitantes que se acercan a algunos de los principales recursos naturales, paisajísticos y turísticos de este entorno, entre ellos el Corral de los Lobos, el Pozo de las Nieves o el Mirador del Berrocal”.
Esta actuación se ha realizado a raíz del deterioro que sufría la vía, mayormente en el tramo comprendido entre los kilómetros 7,735 y 11,940. En estos puntos se había detectado deformaciones que se produjeron la causa de las heladas de la zona diferentes grietas y fisuras que hacía más peligroso el firme.

La actuación ha consistido en rehabilitar la zona mediante un extendido de una capa de cinco centímetros de mezcla bituminosa tipo AC16 surf S directamente sobre la superficie de rodadura existente. Además, a esto, se han añadido el recrecido de bermas, la limpieza, reperfilado, refino y revestimiento de un tramo de cuneta.
Cabe recordar que, además, se han realizado diferentes plataformas a raíz del estrechamiento de la carretera en algunos puntos. Las medidas y la situación de todos son estas: 6,40 metros entre los puntos kilométricos 0 y 6,112; 5 metros entre los puntos 6,112 y 6,846; y 4,20 metros entre los puntos 6,846 y 11,940.
Cabe destacar que esta es una de las carreteras que más cortes sufre a lo largo del año, casi todas a causa de las condiciones meteorológicas. En algunos casos, según alertaba la Dirección General de Tráfico en el mes de febrero, en nivel rojo en el tramo cacereño por nevadas e incluso nivel negro en territorio salmantino por inundaciones. Todo esto, llevaba al propio consistorio de Candelario a pedir prudencia al circular por esta vía.



