La falta de agentes de Policía Local en Béjar vuelve a poner en jaque a la ciudad textil agudizando un problema que no tiene solución a corto plazo: la falta de personal en la Policía Local . Si el año pasado ya hubo que suprimir un turno durante el periodo estival, este 2026 se repite el problema con la correspondiente eliminación de turnos para la plantilla y que no se solventará a corto plazo ya que hay que convocar mediante oposición las plazas vacantes.
Desde este 1 de agosto está situación ya tiene consecuencias. No habrá Policía Local en las calles de la ciudad desde las 13.00 a las 22.00 horas. Así lo ha confirmado el alcalde de la ciudad textil, Antonio Cámara que reconoce que el turno de tarde se ha suprimido al no haber plantilla suficiente para cubrirlo, quedando la presencia policial en el un único turno de 22.00 a 13.00 horas que cubrirá la Policía Local de forma continuada, normalmente con dos agentes y en algunos días concretos con solo un agente para toda la ciudad. Solo 8 policías locales cubrirán el servicio durante el mes de agosto.
El motivo por el que las guardias se han suprimido en este turno es porque el Ayuntamiento de Béjar se ha coordinado con la Subdelegación del Gobierno en Salamanca para que la falta de Policía Local pueda ser compensada con la Nacional y ambas instituciones han valorado que era mejor mantener el turno de noche entre los municipales en vista de la experiencia del año pasado. "Ha sido en coordinación con Subdelegación considerando que es la mejor manera de cubrir el servicio, porque dejar vacía la noche era peor. Se ha decidido cubrir la noche y llegar hasta la una del mediodía. Estamos al límite, pero se ha hecho un cuadrante", asegura Cámara.
Una situación complicada para una ciudad del tamaño de Béjar en una época en la que se multiplica la población debido a la llegada de veraneantes y visitantes. Y es que ahora mismo la ciudad tiene la mitad de la plantilla necesaria para la ratio de población de la ciudad ya que muchos agentes han optado por solicitar otros destinos y, por esto mismo, en los próximos meses quedarán nuevas plazas vacantes que han de ser cubiertas por oposición y después contar con el año de formación de los agentes antes de incorporarse al servicio. Cinco han abandonado el servicio en los últimos dos años y se espera que entre 3 o 4 lo hagan con destino a otras localidades o ciudades.
El Ayuntamiento de Béjar tiene abierto un proceso selectivo para ocupar dos plazas, proceso que debe gestionar el propio ayuntamiento ya que, en su momento, cuando gobernaba el PP, la oposición se negó a que la ciudad se adhiriera al proceso selectivo unificado que lleva a cabo la Junta de Castilla y León y al que están unidas todas las capitales de Castilla y León y numerosos municipios al facilitar la tramitación de las plazas.
El último intento por ampliar la plantilla de la Policía Local ha tenido lugar hace una semana. Durante el pleno del mes de julio el equipo de Gobierno llevó otras nuevas cuatro plazas con el fin de que pudieran incluirse en el proceso abierto actualmente a modo de ampliación, aunque esto fue rechazado por los votos en contra del PP y de las dos concejalas no adscritas al ir en la misma modificación de la plantilla otras dos plazas que generaron discrepancias y considerar las dos independientes que había que incluir también una solución para los bomberos. "Ellos mismos se saltaron un año de convocatoria de plazas", asegura Cámara en referencia al PP y añade que "ahora que íbamos a arreglarlo, han votado en contra".
Las consecuencias a las disputas política y la falta de convocatorias en años anteriores, lo que hizo que la falta de personal se haya agudizado, es que la plantilla de Béjar tiene numerosas plazas sin cubrir y una situación agónica que año tras año obliga a dejar turnos sin cubrir en periodo estival y coincidiendo con las fiestas de septiembre y que los que están cubiertos queden con un número de agentes insuficiente.
Las peores condiciones en el servicio que en otros destinos hace que muchos de los agentes hayan optado por trasladarse a otras localidades con más personal y mejores condiciones laborales, lo que hace que la sangría de personal sea constante y en los periodos estivales, con vacaciones de los agentes, el servicio 24 horas sea imposible de cuadrar.



