Los días 24 y 25 de octubre, Monsagro ha acogido una nueva jornada de reforestación para recuperar sus montes tras el incendio de 2022, que arrasó unas 2.800 hectáreas. Durante la actividad, más de 40 voluntarios plantaron 400 ejemplares de roble, castaño y fresno, dando continuidad a las labores de regeneración ambiental que vecinos y entidades realizan en la zona desde hace tres años.
La iniciativa estuvo organizada por la Fundación Tormes-EB, el Ayuntamiento de Monsagro y el Colectivo Bellotero de la Facultad de Biología de la Universidad de Salamanca, con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Las actuaciones se desarrollaron en el monte público del municipio, ubicado en el Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia y la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia.
Además de restaurar el hábitat y la biodiversidad, la plantación busca proteger el suelo contra la erosión y evitar que las lluvias arrastren sedimentos, beneficiando directamente las aguas del río Agadón. Esta labor complementa los estudios sobre la calidad del agua de la Reserva Natural Fluvial del Alto Agadón que la Fundación Tormes-EB realiza junto al Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico del Agua de la USAL.
Finalmente, el encuentro sirvió para iniciar el inventario de los castaños centenarios del municipio. La catalogación y documentación de estos ejemplares permitirá avanzar en su conservación y proteger un patrimonio natural e histórico clave para la identidad y el paisaje de Monsagro.



