La memoria de quienes nacieron y vivieron en la postguerra, para quienes el contrabando era lo normal, jugaban y cazaban ranas en las charcas, trillaban, recogían bellotas o cuidaban cerdos de niños; la memoria de una generación que vivió infancias y juventudes de escasez, de trabajos y de subsistencia en los pueblos de la comarca de Ciudad Rodrigo quedará para siempre grabada en letras y sonidos gracias al trabajo de investigación elaborado por Rebeca Jerez “Cartografía sonora de la Tierra de Ciudad Rodrigo”.
La Diputación de Salamanca ha editado en formato libro el proyecto que durante los últimos dos años ha llevado a cabo la periodista Rebeca Jerez. Una obra que recoge la memoria de los habitantes de los pueblos los cinco campos que conforman la Tierra de Ciudad Rodrigo: la Socampana, el Campo de Argañán, el Campo de Robledo, el Campo de Agadones y el Campo de Yeltes. Un libro que, a través de los lugares emblemáticos de cada municipio, recoge las vivencias y recuerdos de quienes nacieron entre los años 30 y 50. Hasta 82 testimonios de los mayores que habitan esos pueblos en un trabajo que “invita a escuchar las voces de quienes han vivido y han construido la historia de estos pueblos”, ha asegurado el diputado de Cultura, Juan Carlos Zaballos durante la presentación.
Un trabajo que recibió una beca Ángel Carril y del que se han editado 250 ejemplares, que además incluye códigos QR que llevan al lector hasta archivos sonoros y audiovisuales donde los mayores cuentan sus vivencias.
Para la autora, el proyecto registra “la memoria de quienes nos precedieron, un trabajo que preserva la memoria más reciente a través de los lugares de la voz de los mayores”. Jerez además ha destacado la importancia de escuchar a una generación que trabajó mucho, emigró, regresó a su tierra y recuerda todavía emocionada cómo fue su infancia y juventud, como cambiaron las comarcas, los trabajos, cómo fue el desarrollo de una tierra que no ha perdido su identidad.



