Desagradable situación la que ha vivido una mujer en el centro de salud de Villares de la Reina durante este martes, 9 de junio, momento en el que la fémina acudía hasta las Urgencias del lugar sanitario para ser atendida por uno de los facultativos de guardia. A primera hora de la tarde, la paciente acudía por una infección tras varios días de dolor, momento en el que se acercó hasta el centro sanitario.
Al no poseer consigo misma la tarjeta sanitaria, según dicta en la reclamación, se presentó únicamente con el DNI, momento en el que el personal presente en el lugar le comentaron que no habría problema en ser atendida al preguntar la PROPIA mujer si ocasionaba algún inconveniente. Justo en ese preciso instante, llamaron a la médico de urgencias informándole que había una paciente esperando. Según ha explicado a este medio y como expone en el escrito remitido de manera online: “La médica respondía de forma alterada a la trabajadora diciendo ‘¡La doctora soy yo!’.
Aquí comenzó un auténtico calvario, según ha explicado, donde al llegar a consulta la médico le recriminó que “aquella era su hora de comer y que no se debía molestar a la gente a esa hora”, momento en el que la paciente le pidió disculpas explicando que se encontraba allí por tener mucho dolor en la zona afectada. Ante esto, según ha explicado en la reclamación, la doctora le ha expuesto que “No me cuentes tu vida, que no me interesa”.
Tras recetar la medicación, la mujer le pidió a la facultativa una hoja con la receta al no poseer la tarjeta sanitaria, respondiendo la misma que “no volviera a ese centro porque no me correspondía”, según ha explicado la persona afectada y como expone en la propia reclamación. Cuando le intentó explicar el motivo de que se había mudado al municipio y que se iba a empadronar al día siguiente, de nuevo le respondió que “No me cuentes tu vida, que no me interesa”.
Al solicitar una hoja de reclamaciones en el centro sanitario, para más INRI, se le manifestó en recepción que “no tenían obligación de atenderme y que lo habían hecho de forma excepcional” (al estar el centro sanitario vacío, según explica la mujer). En la propia reclamación, y para finalizar, la paciente ha explicado el sentir tras esta situación: “Acudí al centro buscando ayuda médica en una situación de dolor y vulnerabilidad, y salí sintiéndome humillada, intimidada y profundamente triste por el trato recibido”.





