La VIII edición del Asalto a las Raposeras no habría sido posible sin el trabajo y la implicación de un amplio equipo de colaboradores y voluntarios que, durante los preparativos y el desarrollo de la prueba, estuvieron al pie del cañón para garantizar que todo saliera adelante.
Desde la organización han querido trasladar su agradecimiento a todas las personas que aportaron su tiempo, esfuerzo y dedicación, destacando especialmente su disposición para echar una mano en cada momento y contribuir al buen desarrollo del evento.
Los voluntarios y colaboradores desempeñaron un papel fundamental desde los primeros preparativos hasta los últimos, convirtiéndose en una pieza imprescindible.
“Con un equipo así, da gusto organizar eventos”, destacan desde la organización, que ha querido reconocer públicamente la labor de todos aquellos que, de manera desinteresada, colaboraron para hacer posible esta octava edición.



