La Junta de Castilla y León ha declarado el riesgo medio de incendios en toda la región desde este miércoles, 27 de mayo, hasta el próximo jueves, 2 de junio, ante la previsión meteorológica de los próximos días con humedades relativas mínimas del 20 por ciento y máximas del 40 por ciento, temperaturas muy altas por encima de los 30 grados y rachas de viento en las zonas de tormenta de hasta 60 kilómetros por hora.
A partir del 2 de junio se espera que las temperaturas desciendan progresivamente, con la previsión de un anticiclón que afectará a la península y que permanecerá hasta el 8 y 9 de junio.
Según ha indicado la propia JCYL: “Esta declaración implica aumentar la vigilancia del operativo INFOCAL para atajar los conatos que puedan producirse. Se intensifican las labores de vigilancia a través del estado de alerta de los puestos de vigilancia, autobombas, cuadrillas, brigadas helitransportadas, agentes medioambientales y celadores”.
Por otro lado, también se ha reforzado el personal de guardia, tanto de agentes medioambientales como de técnicos especialistas en extinción, y se mantienen cuadrillas helitransportadas en todas las bases. Por otro lado, también han activado cuadrillas terrestres, unidades de brigada y autobomba y retenes de maquinaria.
Cabe destacar que con esta medida quedan suspendidas las autorizaciones concedidas para estas fechas de quema en monte y en los terrenos rústicos a menos de 400 metros del mismo, así como la quema de matorral, de pastos, restos agrícolas, forestales y otros restos de vegetación.
Al igual que en otras fechas en años anteriores, se pide a la población extremar la preparación en lugares con mucha vegetación para así evitar consecuencias fatales en estos lugares.






