La Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha autorizado este lunes la extracción de madera quemada de arbolado de coníferas de pino (Pinus spp.) en el área afectada por el incendio forestal de Monsagro en Salamanca, a excepción de los productos utilizados para las labores de emergencia que se lleven a cabo. El BOCYL publica este lunes la orden que entrará en vigor el martes 4 de octubre y autorizará la extracción en montes de titularidad pública o privada hasta el 31 de julio de 2023.
La Junta considera que la existencia de madera quemadas y arbolado debilitado por el fuego tiene un riesgo fitosanitario de aparición de plagas elevado y por ello permite la corta y retirada del monte de todo el arbolado de coníferas del género Pinus afectado por el incendio, excepto los pies no afectados por el fuego y que presenten estado vigoroso y en general los que puedan ser señalados por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de la provincia.
Además, se considera recomendable la corta de frondosas y otras especies de coníferas para el favorecimiento del rebrote y la regeneración cuando la intensidad del fuego o el tipo de especie sean tales que no se prevea rebrote de las copas, salvo los casos que puedan ser señalados por el respectivo Servicio Territorial para su permanencia.
La orden afecta, además de a la zona calcinada por el incendio de Monsagro a otros 11 incendios forestales que han tenido lugar en Castilla y León, entre ellos los cinco de Zamora incluido el de Losacio, que se cobró la vida de tres personas y que afectó a 17 municipios.




