La Diputación de Salamanca arranca este jueves el programa “Al fresco”. Una iniciativa que por segundo año pretende recuperar la costura y los bordados en las calles de los pueblos. Una costumbre que está en desuso y con la que pretenden fomentar una actividad de “convivencia vecinal” que de “forma relajada y entretenida” además permita recuperar esta costumbre y descubrir a las nuevas generaciones el “inmenso mundo del bordado” como ha asegurado el diputado de Cultura, David Mingo, durante la presentación de la iniciativa.
Es el segundo año que este programa se pone en marcha tras cosechar buenos resultados en la edición anterior, en la que muchos jóvenes se interesaron por la costura y por los bordados tradicionales de la mano de los hermanos José Antonio y Sergio Martín, de Caireles, que trabajan desde hace tiempo en la recuperación de técnicas de costura tradicionales. Así, este taller de bordado y labores tradicionales permite recordar “los corrillos de costura que se creaban en los pueblos y que eran una forma de iniciarse en la costura, con las abuelas, con las madres y la vecina que enseñaba al resto de generaciones”.
Así, este año serán 18 los municipios en los que esta actividad tendrá lugar de forma complementaria a las actividades de las Noches de Verano de la Diputación. La actividad tendrá lugar por la tarde, de 17.00 a 20.00 horas y está abierta a todo tipo de público. Arranca este jueves en Guadramiro y continuará en julio en localidades como Galisancho, Castellanos de Villiquera, Barbardillo, Villagonzalo de Tormes, Bóveda del Río Almar, Fuenterroble de Salvatierra y Puente del Congosto. En agosto la iniciativa llegará a Parada de Rubiales, Monleras, Las Veguillas, Villasrubias, Espino de la Orbada, Aldehuela de Yeltes, Buenamadre, Los Santos, Topas y Barruecopardo.





