La Diputación de Salamanca ha recuperado uno de sus actos más emotivos: la entrega de premios del Concurso de Dibujo “Venancio Blanco”. Un certamen que, como ha recordado Javier Iglesias, contaba con la total implicación del artista salmantino que compartía con los más pequeños en cada edición su pasión por el dibujo. Un artista que disfrutaba de este tipo de actividades al igual que de los talleres donde compartía con los más pequeños su maestría y buen hacer.
El certamen de este año, que cumple su XX edición, ha permitido que treinta escolares de diversos centros de la provincia salmantina hayan recibido un diploma. Se han repartido tanto los premios como los accésit de las tres categorías del concurso: 1 y 2 de Primaria, 3 y 4 de Primaria y 5 y 6 de Primaria.
El patio de la Salina ha sido el lugar elegido para la entrega de unos premios en los que los más pequeños han sido protagonistas. Por su parte, Francisco Blanco, hijo del escultor y presidente de la Fundación Venancio Blanco, recordó a los niños que su padre siempre decía que el mejor museo del mundo está en la naturaleza, en su perfección y su belleza y los animó a dibujar cada día.




