“Investigar no es condenar, estamos colaborando con la Justicia para dilucidar cualquier duda”. Con esta frase ha respondido Javier Iglesias a las críticas del PSOE que les acusaba de “falta de democracia” en la Diputación, al no haber incorporado dos mociones de los socialistas, una para pedir su dimisión y otra para reprobar a Juan García-Gallardo. Iglesias ha asegurado que “no hemos hecho nada malo y vamos a demostrar que así es” y ha insistido en que en ningún momento se “ha lesionado los intereses de otras personas, siendo un tema interno del partido” por lo que no se siente en la obligación de dimitir. Así ha respondido a la oposición en el primer pleno celebrado tras conocerse que la Audiencia Provincial desestimó su demanda y deberá declarar como investigado por la presunta financiación ilegal del PP en el caso de las primarias de 2017.
El presidente de la Diputación además ha asegurado que este proceso “no tiene que ver con esta casa”, algo que no opinan los socialistas que han insistido en varias intervenciones en que la imputación perjudica a la institución mientras que Ciudadanos además ha hecho a referencia a “la profunda división en sus filas” por lo que además de preguntarle si ha pensado dimitir le han propuesto “dar un paso al lado”.
Un asunto que ha causado tensión al principio del pleno y una bronca entre el portavoz socialista Fernando Rubio y el propio Javier Iglesias y que ha visto continuidad al finalizar la sesión, momento en el que el PSOE ha intentado que las mociones se aprobasen por vía de urgencia para proceder a su debate en la sala. Algo que ha sido rechazado por el PP y apoyado por el resto de los grupos de la cámara.




