Javier Iglesias dejará la presidencia de la Diputación de Salamanca y cambiará su destino político en los próximos días con destino al Senado. Ha sido el grupo popular en las Cortes de Castilla y León quien ha anunciado que el actual presidente de la Diputación de Salamanca ocupará uno de los dos escaños que corresponden a la comunidad en la Cámara Alta. De hecho, el PP ha registrado ya su propuesta, en la que repite Javier Maroto, que será votada los días 10 y 11 de septiembre, con el que se abre el nuevo periodo de sesiones.

Previsiblemente el presidente de la Salina dejará su puesto este mismo mes para ocupar su escaño tras quince años como presidente de la institución provincial. De hecho, la trayectoria de Iglesias en la política se remonta treinta años atrás, cuando en 1996 fue nombrado diputado tras llevar un año como alcalde de Ciudad Rodrigo. Desde entonces, siempre ha ocupado un cargo público bien como diputado, procurador en las Cortes y senador durante la legislatura 2004-2008, puesto en el que repetirá cargo en las próximas semanas. Además, es presidente de la Diputación de Salamanca desde el año 2011
“Proponemos a dos personas de acreditada y sobrada experiencia institucional, que conocen bien esta tierra y sus instituciones y que van a defender con solvencia y con voz firme los intereses de Castilla y León en el Senado”, señaló Leticia García. La portavoz del GPP subrayó que la Cámara Alta “es, precisamente, la de la representación territorial”, y reivindicó el papel de ambos para “seguir defendiendo a los castellanos y leoneses en asuntos decisivos para el futuro de la Comunidad”, según las declaraciones recogidas por la Agencia ICAL.
El nombramiento de Iglesias como senador podría considerarse un premio por más de treinta años de trayectoria al servicio del partido que pondría el broche final a su carrera política. El mismo recorrido que hizo su antecesora en la presidencia de la Diputación, Isabel Jiménez, que una vez retirada de la institución provincial se le dio un puesto en el Senado o del alcalde de Salamanca Julián Lanzarote que vivió la misma situación. Un "dulce" retiro que además es un alivio para el partido ya que en las últimas elecciones municipales Iglesias tuvo que recurrir a un pequeño pueblo de la provincia, San Morales, donde se aseguraba el acta de concejal que le permitiría ser presidente de la Diputación tras "caerse" en el último minuto de la lista del Ayuntamiento de Salamanca donde había sido concejal hasta ese momento.



