Al leer títulos como 'Hijo de la Luna', 'Hawaii-Bombay' o 'Un año más', es sencillo reconocer al icónico grupo español 'Mecano', que aún hoy en día, después de más de 30 años desde su desintegración, sigue sonando en la lista de reproducción de miles de personas de todas las edades.
Tras estos temas se encuentra la voz de la artista madrileña Ana Torroja, que, tras tres décadas actuando como solista a sus espaldas, asegura no haberse desligado de esa "Ana de Mecano" que se convirtió en un símbolo nacional: "Estas canciones siguen tan vivas como cuando nacieron".
Además de estos temas, la discografía de la cantante como solista cuenta ya con 11 álbumes, siendo el último 'Se ha acabado el show', del que podrá disfrutar el municipio salmantino de Ledesma el próximo 5 de agosto a las 22:00 horas en la Plaza de Toros, donde actuará esta incansable artista madrileña dentro del festival Estrellas en Ledesma 2026.
Salamanca ha podido disfrutar de su música en numerosas ocasiones. ¿Tiene ilusión por volver a esta provincia, esta vez en Ledesma?
Por supuesto. Salamanca merece más de una visita. La ilusión siempre está ahí, porque, además, yo tengo la suerte de formar parte de la banda sonora de muchas personas. Una banda sonora que, además, es familiar e intergeneracional. Es muy mágico encontrarse con las personas y conectar con ellas a través de la música. Además, cuando el público canta cerca del 90% de las canciones del concierto, como suele ser mi caso, eso garantiza una avalancha de felicidad por ambas partes.
Lo importante de esto es que es cosa de muchos, no es un sentimiento únicamente del público o del artista, es una retroalimentación entre todos. En definitiva, me encuentro con toda la ilusión del mundo de cara a que llegue el próximo 5 de agosto.

¿Qué espera sentir en este concierto?
Cuando arranco cada concierto, al saludar al público, suelo decirles que el espectáculo es como un viaje en el que tienen que permitirse sentir. Siempre les pido que se olviden de pensar: que dejen a un lado todo lo que les pueda preocupar, que se centren en sentir y en emprender su viaje personal.
En este viaje, por lo tanto, hay momentos para todo tipo de sentimientos. Hay personas que, cuando acaban de ver mi espectáculo, me dicen que han experimentado varias emociones en cuestión de unas horas. La gente llora, ríe, baila, canta y hasta se llena de euforia. En los conciertos hay momentos para todo, y creo que eso es lo que los hace tan terapéuticos y tan mágicos a la vez.
"En los conciertos hay momentos para todo, y creo que eso es lo que los hace tan terapéuticos y tan mágicos a la vez"
Su nuevo tour comenzó en América Latina a principios del mes de abril y en España a mediados del mes de junio. ¿Cómo está yendo la gira?
Está yendo increíble, me estoy encontrando con gente que tiene muchas ganas de disfrutar de la música y de cantárselo todo. Además, los conciertos están siendo tan bonitos que, en ocasiones me emociono, se me pone la piel de gallina o me cuesta seguir con la actuación porque me emociono. La respuesta del público está siendo increíble.
Como digo siempre, ellos y ellas son mi motor. Estoy aquí porque ellos quieren seguir escuchando mis canciones, tanto las antiguas que cantaba con Mecano como las actuales. Es increíble ver cómo, aunque hay personas que escuchan más las canciones de Mecano, reciben con amor y llenan de aplausos mis temas en solitario. Eso es un orgullo para mí.
Esta gira lleva el nombre de su último álbum, ‘Se ha acabado el show’. ¿Es esto una despedida?
No. A ese título le faltan las interrogaciones, pero estéticamente no me gustaban. Aun así, este disco se llama así porque en un momento lo sentí como una afirmación. Hubo un tiempo en el que creí firmemente que se había acabado el show.
¿Cómo consiguió ahuyentar a esos fantasmas?
A raíz de ese pensamiento, no sentía esa ilusión necesaria para poder enfrentarme a un nuevo trabajo. Realmente creí que no tenía nada más que contar. Entonces, se me ocurrió basarme en esa sensación y escribir mis canciones contando la situación que estaba atravesando. Al principio, mi primera intención era escribir uno o dos temas, pero empecé a sentirme libre. Me di cuenta de que había abierto una puerta a la libertad de contar otras muchas cosas que hasta entonces no había dicho sobre mí.
¿Cómo describiría entonces este álbum?
Con esta dinámica después de un año y con la ayuda de varios artistas, conseguí crear un disco de 10 canciones en el que es la primera vez que siento que no sobra ni falta ninguna. Todo lo que hay ahí tiene que estar ahí. En definitiva, es un álbum muy mío.
Este es el único álbum que ha compuesto y escrito usted íntegramente. ¿Qué diferencias percibe entre contar historias propias y cantar canciones escritas por otras personas?
Cuando cantas canciones escritas por otras personas, es necesario hacer un trabajo que se asemeja al de una actriz, aunque a mí me resultaba de lo más natural porque era lo que llevaba haciendo durante 11 años con Mecano. Tenía que representar a los personajes de los que hablaban las canciones y convertir esos temas en historias contadas.
El cambio llego cuando interpreté por primera vez ‘A contratiempo’, momento en el que sin darme cuenta empecé a cantar en femenino y en primera persona, aunque no había escrito yo la canción. Este cambio me hizo sentir vulnerable, y comencé a convertir las canciones en propias durante su interpretación.
Finalmente, comencé a escribir canciones, como las dos primeras que compuse para el álbum ‘Puntos Cardinales’. En ese momento, me di cuenta que siempre que escribo hablo sobre mí y sobre mis experiencias, algo que me hace sentir más cómoda. Definitivamente, las canciones que escribe una misma se cantan de otra forma.

Además de las dos colaboraciones de este álbum, hay varias colaboraciones en las composiciones de las canciones, con artistas jóvenes como Samuraï. ¿De qué te han servido estas charlas?
Fueron charlas increíbles de horas, de las que surgieron las canciones del álbum. Fueron reuniones que disfruté muchísimo, porque cada uno tiene una forma diferente de abordar la composición, una forma de escribir y una manera de abordar la composición. Esa diversidad me hizo aprender y disfrutar mucho, algo que me animó a seguir escribiendo.
"Definitivamente, las canciones que escribe una misma se cantan de otra forma"
Torroja lleva sonando como cantante en solitario más de 30 años, aunque las canciones de Mecano siguen escuchándose entre las nuevas generaciones. ¿Qué relación hay entre Ana Torroja Y Ana de Mecano?
Mi relación con Ana de Mecano es muy buena. Al principio de mi carrera en solitario traté de distanciarme de ella, sobre todo para lograr encontrar mi identidad musical, ya que no sabía quién era como solista, tal y como explico en la canción ‘La Maleta’
En cambio, a medida que fue pasando el tiempo, me di cuenta de que si no hubiera existido Ana de Mecano no hubiera existido Ana como solista. Así, una vez que se separó el grupo, fui decidiendo que Ana de Mecano tenía que seguir existiendo de la mano de Ana Torroja como solista.
Aunque Mecano haya existido hace más de 30 años, ¿en sus conciertos actuales suele hacer alguna referencia a ese icónico grupo formado por Nacho, José y Ana?
Nunca he dejado de cantar las canciones de Mecano. Desde que saqué ‘Girados’, que fue mi debut como solista en los escenarios, ya cantaba las canciones de Mecano y nunca he dejado de hacerlo en ninguno de los conciertos. Y lo seguiré haciendo, porque el público quiere seguir escuchando esas canciones, que después de más de 30 años siguen tan vivas como cuando nacieron.




