Este septiembre está siendo uno de los más caluroso en Salamanca desde que hay registros, con temperaturas más propias de verano y cero lluvias. Y lo que para unos es prolongar el verano un poco más, para otros se convierte en esperar, ya que la temporada de setas se retrasa y los, cada vez más, amantes de la micología tienen que esperar y mirar al cielo para pedir lluvia o rezar a San Isidro para que, al igual que en mayo, traiga precipitaciones al campo.

“En principio la campaña micológica de este año se prevé mala porque septiembre ha venido muy caluroso y los suelos se deshidratan mucho, veremos cómo se presenta octubre”, asegura Juan Manuel Velasco, doctor en Botánica y vicepresidente de la Asociación Micológica Salmantina Lazarillo. Un problema que puede atrasar el inicio de la campaña setera y reducir mucho las capturas ya que “en las estadísticas meteorológicas es el más lluvioso, pero en los últimos años tiende a no llover hasta los últimos días y si se repite este año se reduciría la campaña a noviembre y diciembre escaso”.

Por eso los aficionados a la micología miran al cielo esperando las lluvias suficientes para que los hongos prosperen y puedan salir a recoger en octubre. Los más codiciados sin duda son los boletus (Boletus edulis y Boletus aereus) buscados en las sierras, en los bosques de robles y castañas al igual que la oronja. También el níscalo (Lactarius deliciosus) las zonas de pinares como la seta de cardo (Pleurotus eryngii): o el parasol (Macrolepiota procera) ambas habituales en prados. Estas son solo un ejemplo de los miles de ejemplares que crecen en los diversos hábitats de Salamanca. De hecho, Velasco ha elaborado un catálogo con cientos de fotos que tiene en total unas 2.300 especies de setas diferentes recogidas en Salamanca. De este, se ha publicado ya una primera parte con una lista de unos 400 hongos a la que seguirán nuevos documentos hasta completar todo el listado de setas.
Una abundancia de hongos que obliga a tener ciertas precauciones cuando se va al campo a recogerlos. “Hay que estar cien por cien seguro de lo que se come, identificar correctamente las especies e incluso acudir a gente que sea experta”, asegura y explica que en el departamento de Botánica de la USAL hay “auténticos micólogos” al igual que en algunas asociaciones micológicas de Salamanca. De hecho, en la suya, Lazarillo, han comenzado con lo que denominan los ‘Lunes Micológicos’. Se trata de reuniones que tienen lugar todos los lunes a partir de las 20.00 horas en el centro de la Plaza de Trujillo donde los aficionados pueden llevar las setas que han recogido para proceder a su identificación. “La gente lleva allí sus setas y se las identificamos para evitar sus intoxicaciones, la mayoría quiere saber si se come o no”.

También organizan charlas formativas sobre distintas especies de setas y el mundo de la micología. La entidad ha crecido hasta los 150 socios, aunque estas sesiones son abiertas a todo el mundo.
“En Lazarillo haremos cuarenta años tratando de conocer la diversidad de hongos que hay en Salamanca”, explica. También de darlas a conocer, por eso, además de los Lunes Micológicos que llevan a cabo hasta el mes de mayo organizan unas jornadas que este año cumplen 35 ediciones y que contarán con recogida de setas para los socios y exposición en la Plaza de la Libertad el 15 de octubre y además habrá una conferencia.

Y para los amantes de los largos paseos buscando el mejor hongo están los acotados. Tanto el Parque Micológico Sierras de Francia, Béjar, Quilamas y El Rebollar como en el Acotado de Ribera del Cañedo, lugares tradicionales para los buscadores de setas. Hay que recordar que recoger setas en estas zonas requiere de un permiso que se puede solicitar para un día, para dos o para toda la temporada y tanto para uso recreativo como para uso comercial. Los permisos se pueden tramitar en la web de Micocyl. Para el recoger ejemplares en el resto de la provincia solo se necesita una cesta para que las esporas caigan al suelo y caminar hasta conocer los ecosistemas y las setas que se dan en cada zona.
También hay que recordar las Jornadas Micológicas de la Diputación que proponen seis rutas de recogida de setas en el parque y en el acotado y que incluyen además actividades gastronómicas y charlas. El calendario de este año comenzará el 17 de octubre en Montemayor del Río, el 24 de octubre en El Cabaco, el 31 de octubre en Villasrubias, el 7 de noviembre en Villanueva del Conde, el 14 de noviembre en Santiz y concluye el 21 de noviembre en Peñausende.



