Más de tres décadas como alcalde de Valdelosa hacen de Manuel Prada uno de los alcaldes más veteranos de la provincia en una localidad que cuida y protege un monte que cada año le devuelve riqueza a modo de corcho. El alcornocal ha sido el medio de vida de la localidad durante siglos y los incendios preocupan a una población que lleva años gestionando su patrimonio medioambiental con mimo. Todo ello, en una localidad que se prepara para sus fiestas de San Roque.
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- -Tras dos años sin hacer fiestas no se si las de 2022 son como empezar de cero, ¿Han aumentado el presupuesto y las actividades para compensar a los vecinos?
- -Nosotros mantenemos la misma línea, seguimos apostando por los conciertos, las orquestas, el mercado artesano y tenemos bastantes actividades para los niños. Terminamos las fiestas con la comida y con el Tributo a Sabina. El concierto de Galván Real está contratado desde el año pasado y ha subido como la espuma en este año. Está causando mucha expectación. Nos están llamando de muchos sitios preguntando y eso nos está obligando a preparar aparcamientos, aumentar la seguridad para que no haya problemas, ni pinchazos, ni nada. Nos ocurrió lo mismo con Amaral, que cuando lo contratamos apenas lo conocía nadie y en un año subió muchísimo. Estamos contentos de que la gente disfrute y que sea dentro de nuestro presupuesto.
- -En cuanto a los proyectos pendientes, el Centro de Interpretación del Alcornocal ¿es una prioridad?
- -Hicimos hace cuatro años una fase con fondos propios y hemos avanzado en las obras, queremos rematarlo este año. Hemos solicitado una subvención para poder terminarlo, es una partida importante que ronda el medio millón de euros y si no conseguimos la ayuda iremos poniendo el dinero poco a poco el Ayuntamiento, no queda otra opción.
- -¿Tienen otros proyectos en marcha?
- -La residencia hemos seguido con otras dos fases, una que va estar a punto de empezar una tercera que vamos a aprobar y que terminará al final de la legislatura, con esta ampliación quedará la residencia completa. Además, seguimos trabajando en el monte que ha sido nuestro caballo de batalla durante los últimos años.
- -Valdelosa tiene un gran alcornocal que cuidan y que devuelve ese cuidado con el corcho. ¿Los últimos incendios les preocupan?
- -Es una preocupación constante. Ahora parece que han descubierto que el trabajo se hace en invierno, nosotros los hacemos así desde siempre. Hemos invertido este año más de 70.000 euros en el monte. La mayoría de la parte noreste del término está todo arado entre alcornoques para evitar el fuego y todo vale dinero. Si queremos mantener el monte necesitamos inyecciones económicas porque no todos los pueblos pueden tener la disponibilidad que tiene Valdelosa.
- -¿Qué soluciones se pueden poner sobre la mesa?
- -Yo creo que hace falta diálogo con la gente de los pueblos que tienen monte. Nosotros no somos ejemplo de nada, pero siempre hemos seguido las pautas que nos han dado los mayores del pueblo que han mantenido casi mil años este alcornocal. Hay gente que nos viene a dar lecciones y lo único que hacen son interrumpir porque no saben lo que es un alcornoque y no es lo mismo este monte que otro en la Sierra o en Zamora. Yo incitaría a la Junta a que hiciera partícipe a los que tenemos monte para que pudieran ver el desastre de la Sierra de la Culebra y así ser conscientes de lo que puede ocurrir.
- -¿Los pueblos necesitan más medios para hacer prevención?
- -La prevención es fundamental, si tienes el trabajo hecho y se sabe cómo hay que hacerlo es fundamental. Los pueblos han dado la talla, pero cuando te tienen tan apretado, todas las medidas van en contra y no nos escucha nadie, … porque hay que ver quien esta en los puestos de responsabilidad y qué saben del monte. Yo estoy muy indignado, hay que tener unas mínimas nociones y lo que tiene que haber es dinero. Nosotros hemos formado a la gente y tenemos un promedio de 18 mujeres podando y limpiando. Pero todo necesita inversión y formación y concienciar de la importancia medioambiental. Si alguien quiere el monte somos los que vivimos aquí. Nosotros siempre tratamos de cuidarlo, no queremos dañarlo, lo hemos mantenido durante siglos y llevamos muchos años invirtiendo dinero en el monte.




