La Consejería de Medio Ambiente ha apostado por implantar cámaras de videovigilancia para detectar incendios forestales en Castilla y León y sustituir a los vigilantes presenciales en las torres, cuyas funciones se van a reconvertir e incorporar al operativo mixto como ocurre en otras comunidades y países.
Así lo explicó el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, en la Comisión de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de las Cortes en respuesta a una pregunta del socialista José Luis Vázquez, que criticó el estado de las torres y las condiciones laborales de estos trabajadores.
“Tener una persona en una torre diez horas es un trabajo penoso, no es eficaz”, argumentó el director general, que remarcó la apuesta por la videovigilancia en un sistema al que se ha destinado 11 millones y se cuenta ya con 101 cámaras instaladas.
Sin embargo, Vázquez manifestó que la función de estos vigilantes es “insustituible” y debe ser complementario con las cámaras, además de atribuir algunos incendios de este verano a que las torres estaban sin personal, en concreto se refirió a diez torres clausuras en Segovia y de ellas siete sustituidas por casetas de obra.
“No se puede tener a una persona diez horas mirando desde una torre, es un castigo, es obsoleto cuando existen cámaras que dan más amplitud que el ojo humano”, recalcó Arranz, que invitó al socialista a conocer en detalle este sistema y a hablar con el personal encargado de su control.
A ello añadió el coste económico dado que para acceder a muchas de ellas los caminos no están en las mejores condiciones y habría que mejorarlos, junto a las bajas temperaturas con lo que habría que tener un sistema de calor. “No puede pretender que un día que nieva esté un señor en una torre diez horas, cuando una cámara puede hacer ese trabajo; es absurdo”, zanjó.
No obstante, afirmó que ese personal no se pierde y se incorpora al operativo de incendios y subrayó que es lo que se hace en todas las comunidades, donde citó a Cataluña que ya no tiene esa figura, y en todos los países. “Los vigilantes son prescindibles”, apostilló.
En su intervención, Vázquez lamentó que Infocal no esté actualizado, que las vacantes de larga duración no tengan una respuesta, que el decreto de guardias no sea una realidad o la falta de planificación del operativo. “Asumen un riesgo”, advirtió, para apostar por un sistema de incendios público.
Por último, el director general explicó que el 54 por ciento de avisos de incendios se producen al 112, el 20 por ciento son detectados por personal de campo y el 14 por ciento por los vigilantes fijos.




