Un año más, ya van diez, Salamanca no cuenta con ninguna zona de baño en zonas fluviales apta. La Junta vuelve a dejar a la provincia fuera del censo que regula las zonas de aguas de baño aptas en toda la comunidad y Salamanca repite el cero de otros veranos. De hecho, la última localidad que consiguió tener una zona de baño apta fue el Puente del Congosto en el año 2017. Desde entonces, ninguna ha conseguido la calificación de apto al no reunir las condiciones de seguridad o sanitarias que exige la administración.
De hecho, es la única provincia de toda la Comunidad que no tiene ni una zona de baño autorizada para esta campaña, que va desde el 15 de junio al 15 de septiembre. Así, por ejemplo, las que más zonas de baño tienen son Zamora y León, con nueve playas fluviales aptas para el baño. Le sigue Soria con cuatro, Ávila y Burgos con tres, Palencia con dos y Valladolid con una, su famosa playa del Pisuerga en la capital.
Para conseguir una autorización se deben cumplir criterios sanitarios que garanticen la calidad de las aguas que deben ser analizadas periódicamente en diversos puntos de cumplir, así como se valora la transparencia del agua, la existencia de materias flotantes o contaminación. También tienen que tener infraestructuras y accesos seguros, tener servicios como aseos o sistemas de recogida de residuos, contar con una zona delimitada y señalizada que indique la profundidad, paneles informativos con la calidad del agua y debe ser compatible con la normativa de la CHD.
A pesar de no contar con zonas de baño autorizadas por la Junta, hay muchos ayuntamientos que habilitan playas fluviales y muchos bañistas que aprovechan los lugares tradicionales de baño para disfrutar del río. Es el caso de zonas de río en Huerta, Alba de Tormes, Encinas de Abajo, Ciudad Rodrigo, Villasrubias, la Aldehuela, los pantanos y diversas pozas en las sierras de Francia y Béjar.






