Castilla y León tiene varios puntos de interés si hablamos de naturaleza. Si queremos juntar esto último con el deporte, y más en concreto, con las bicicletas, podemos encontrar dos puntos, de “larga distancia”, sin contar las propias carreteras, en las que podemos subirnos a la bici, y explorar el entorno que nos rodea.
Primeramente, hablaremos de la Ruta Vía de la Plata, que transcurre por Salamanca, León y Zamora, que recorre 384 kilómetros de la región castellano y leonesa, con un ascenso aacumulado de casi 5.000 metros, un descenso de unos 4.200 metros, una altura máxima de 1.610 metros y una mínima de 621 metros.
Utilizada como camino natural de comunicación entre sur y norte de España desde tiempos prehistóricos, fue en tiempos de los romanos, con Augusto, siglo I d.C, cuando este itinerario se ha consolidado con la construcción de diferentes calzadas.
Desde la Sierra de Béjar (donde se conserva una calzada romana única en España por su longitud y buen estado) hasta la Vía de la Carisa, podrás admirar retazos importantes de la antigua vía romana y disfrutar de las monumentales ciudades que se establecieron en sus márgenes, como Helmántica (Salamanca), Ciudad Patrimonio Mundial por su extraordinario valor patrimonial; Ocellum Duri (Zamora), conocida como la "Capital del Románico" en España por sus 22 iglesias románicas y León, ciudad cuyo pasado romano se vincula con la explotación de las minas de oro de Las Médulas y el desarrollo de la Vía de la Plata.
A golpe de pedal disfrutarás de una variada gama de paisajes, de los terrenos de robles y encinas del Sistema Central a suaves ondulaciones, penillanuras, tierras de vino y cereales, zonas de páramos y las extraordinarias estribaciones de la Cordillera Cantábrica. Abandonarás la Ruta Vía de la Plata en Castilla y León, disfrutando de las vistas de las sierras del Rozo y del Gato, dejando en ti la huella viva de su pasado histórico.
El otro gran itinerario que se puede recorrer es la denominada Ruta del Duero, que abarca Salamanca, Soria, Burgos, Valladolid y Zamora, de 729 kilómetros, un ascenso acumulado de casi 8.000 metros, un descenso de casi 9.000 metros, una altura máxima de 1338 metros y una mínima de 133 metros.
Esta ruta llevará a recorrer Castilla y León de este a oeste siguiendo el curso del río Duero, desde Duruelo de la Sierra, población cercana a su nacimiento, hasta llegar a Vega de Terrón, en la frontera con Portugal.
Pedaleando a tu ritmo, descubrirás enclaves monumentales que recuerdan la importancia del río a lo largo de su historia; 294 Bienes de Interés Cultural y Conjuntos Históricos de gran belleza y valor histórico-cultural como: Soria, Almazán, Berlanga de Duero, El Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Langa de Duero, Peñaranda de Duero, Gumiel de Izán, Vadocondes, Haza, Peñafiel, Fuentidueña, Simancas, Tordesillas, Toro, Zamora o Fermoselle.
Además, la Ruta recorre los viñedos de las comarcas vitivinícolas más afamadas del sur de Europa, lo que ha dado lugar al desarrollo de cuatro Rutas del Vino Certificadas que podrás disfrutar en el camino: Ruta del Vino Ribera del Duero, Rueda, Toro y Arribes del Duero. Destaca también su riqueza paisajística, atravesando espacios naturales creados por la acción natural del curso del río, convertidos en reservas medioambientales y faunísticas de gran importancia, como son el Parque Natural de la Laguna Negra y Circos Glaciares de Urbión, Parque Natural de los Arribes del Duero y la Reserva Natural Riberas de Castronuño-Vega del Duero.




