Durante varios siglos, Vega Terrón fue el puerto de Salamanca por el que entraban todo tipo de mercancías a la provincia desde Portugal. Los ingleses incluso lo usaron para que sus armas llegaran al frente contra los franceses en la Guerra de la Independencia y ahora, los turistas, llegan por el río para conocer la provincia y la capital salmantina. Aunque el actual puerto de Vega Terrón se construyó hace poco más de treinta años, hay referencias del uso de barcos en el Duero y sus afluentes y la intención de hacerlo navegable con distintos proyectos desde el siglo XVI.
El Duero de hecho se utilizaba para transportar mercancías en distintos tramos y se navegaba con embarcaciones de transporte gracias a fondeaderos naturales como el de Vega Terrón o el de Las Aceñas en Hinojosa. La Guerra de la Independencia fue crucial, ya que las tropas inglesas utilizaron esta ruta desembarcando en Vega Terrón para llevar todo tipo de mercancías y munición a los soldados. La adecuación de caminos para transportar esas mercancías hizo que el puerto recibiera numerosas embarcaciones de forma diaria.
Su decadencia comenzó con la apertura de la vía férrea que ofrecía más rapidez y menos complicaciones. Sin embargo, Vega Terrón puede convertirse en un motor de desarrollo para una de las comarcas con más despoblación de España. El turismo es una oportunidad y por eso, el antiguo puerto fluvial centra ahora los esfuerzos de la Diputación de Salamanca, que ha diseñado un plan estratégico con una inversión de once millones de euros para modernizar el puerto y el entorno.

A pesar de su importancia en la historia salmantina, su estratégica situación, su naturaleza privilegiada y las vistas magníficas sobre los ríos, Vega Terron es un gran desconocido. Sin embargo, el muelle es único por sus características.
Es el único puerto fluvial de la Comunidad y el único punto que tiene conexión navegable con el mar. Justo en la frontera entre España y Portugal, Vega Terrón se ha convertido en un punto de llegada de turistas que disfrutan de los cruceros internacionales por el Duero. El reto es conseguir que ese turismo deje un impacto económico real en las comarcas españolas y portuguesas.
El plan director que ha desarrollado la Diputación para el puerto implica ambiciosas inversiones en la zona con el fin de transformarla. Hasta 2030 la institución provincial tiene previsto invertir 11 millones de euros. El primer paso será transformar el puerto en un punto estratégico de comunicación fluvial que sea moderno, competitivo y sostenible a través del Duero. Para ello, la Diputación pretende mejorar la accesibilidad al muelle, el puerto deportivo, modernizar la operatividad portuaria, reordenar el aparcamiento e incorporar una capa tecnológica avanzada que permita dotar al puerto de sistemas de navegación inteligente, facilitando la llegada y gestión de cruceros y embarcaciones turísticas.
Nuevo centro de recepción de visitantes de Vega Terrón
Una de las inversiones más ambiciosas que se planea es la mejora del Centro de Recepción de Visitantes que ya está en marcha ya que el proyecto está en licitación. Un espacio que daría servicio al muelle y los turistas de crucero y también a los caminantes del Camino de Hierro. Esta ruta senderista, que discurre por la antigua línea ferroviaria La Fuente de San Esteban-Barca d'Alva, finaliza en las inmediaciones del muelle. El éxito de esta infraestructura turística ha generado un nuevo perfil de usuario un visitante activo que requiere de servicios específicos tras completar un recorrido de gran exigencia física, según reconoce el propio proyecto del centro de recepción.
Para ello, la Salina tiene intención de ejecutar una obra que busca mejorar las infraestructuras existentes con “objetivos de funcionalidad, eficiencia energética, accesibilidad, habitabilidad y modernización tecnológica”.
La actual infraestructura de acogida presenta una “carencia de servicios higiénicos y zonas de estancia que resultan insuficientes para absorber la simultaneidad de ambos flujos (desembarcos de cruceros y llegadas de senderistas). Por tanto, la intervención nace de la necesidad de dotar al complejo de un punto de transición de alta calidad arquitectónica que dignifique la entrada a territorio nacional y mejore la experiencia del visitante”.

La intervención consiste en la ampliación y adecuación del Centro de Recepción de Visitantes para optimizar la acogida de usuarios del muelle y el Camino del Hierro. Para ello se proyecta una nueva construcción anexa a la actual, con aseos independientes para mujeres y hombres, así como un aseo totalmente adaptado según normativa de accesibilidad (DB-SUA).
Además, se dota al edificio de una mayor superficie de estancia exterior mediante la ampliación de la terraza actual del Centro de Recepción de Visitantes con la que se busca mejorar la oferta hostelería y aprovechar las vistas del Duero. También se modificará la fachada existente eliminando el aplacado actual, generando una fachada ventilada con panel aquapanel outdoor y se instalará una segunda piel con una malla de aluminio curva para dotar al edificio con una fachada renovada, siendo una mejor estética y funcional.
Se trata de soluciones que buscan “una intervención respetuosa, de bajo impacto ambiental y fácilmente ejecutable, basada en sistemas constructivos sencillos, materiales duraderos y una clara referencia al paisaje y a la memoria ferroviaria del lugar”.

Proyecto DUVA
Por otra parte, la Diputación de Salamanca, de la mano con la Cámara Municipal de Figueira de Castelo Rodrigo y la Autoridad Portuaria del Duero y Leixões han puesto en marcha un ambicioso proyecto que cooperación transfronteriza para poner en valor e impulsar la zona. Entre las propuestas se encuentran diseñar experiencias, mejorar la conexión entre los visitantes y las empresas de la zona, diseñar ferias gastronómicas, festivales y actividades que mejoren la oferta turística o crear mercados de productores en los muelles, tanto en el de Vega Terrón como en el de Barca d´Alba.



