La Audiencia Provincial de Salamanca ha confirmado la prisión provisional, comunicada y sin fianza, de la mujer de 44 años investigada por la muerte de su pareja, un hombre de 51 años, ocurrida el pasado mes de mayo en una vivienda de la calle Petunias, en el barrio de Garrido Norte.
La decisión llega después de que la Sala haya desestimado el recurso presentado por el letrado que ejerce la defensa y que, el pasado 8 de junio, solicitó la puesta en libertad de la investigada y la nulidad de las actuaciones.
Ahora, la Audiencia ratifica la resolución dictada en su día por el magistrado instructor y considera que no han variado las circunstancias que motivaron el ingreso en prisión.
En su resolución, los magistrados entienden que continúan existiendo “indicios racionales” de que la mujer mantuvo una discusión con su pareja y le asestó una puñalada mortal en el pecho, por lo que consideran que la medida cautelar sigue estando justificada.
La Audiencia también respalda el argumento de la Fiscalía sobre el riesgo de fuga. Recuerda que el delito de homicidio por el que se investiga a la mujer está castigado con penas de hasta 15 años de prisión y señala que la gravedad de la posible condena constituye un elemento suficiente para apreciar ese riesgo.
Frente a los argumentos de la defensa, que sostenía que no existía posibilidad de fuga al haber sido la propia mujer quien llamó al Servicio de Emergencias 1-1-2 tras los hechos (lo que el letrado interpreta como prueba de no tener interés de eludir a la justicia) la Sala concluye que esas circunstancias no desvirtúan la necesidad de mantener la prisión provisional.
Tampoco comparte el tribunal que el arraigo personal y familiar alegado por la defensa sea suficiente para descartar una posible huida. En el auto, los magistrados recuerdan que “el arraigo ordinario de una persona a un lugar tampoco es motivo irrefutable de ausencia de riesgo de fuga” y añaden que, ante la perspectiva de enfrentarse a una larga pena de prisión, la investigada podría optar por ausentarse.
Asimismo, la Audiencia rechaza la petición de nulidad formulada por el abogado defensor al no apreciar que las decisiones adoptadas durante la instrucción hayan provocado indefensión a la investigada.
Cabe recordar que los hechos se remontan a la madrugada del 18 de mayo, cuando la mujer llamó al Servicio de Emergencias alertando de lo ocurrido en la vivienda que compartía con su pareja en la calle Petunias. Debido al estado de nerviosismo que presentaba, un vecino tuvo que intervenir para explicar la situación a los operadores. A la llegada de los servicios sanitarios, el hombre ya había fallecido tras haber recibido, como reflejó la autopsia, una agresión con arma blanca que le alcanzó el corazón.




