Un mensaje de WhatsApp de un familiar o un amigo. Una petición aparentemente inofensiva para votar por un conocido en un concurso o una solicitud de ayuda económica ante una supuesta urgencia. Detrás de estas comunicaciones puede esconderse una estafa que comienza con el robo de una cuenta y termina con los contactos de la víctima perdiendo dinero a través de Bizum.
La Policía Nacional ha alertado del incremento de este tipo de delitos en Castilla y León, donde ya se han registrado cerca de 600 denuncias desde principios de año. Una cifra que ha experimentado un aumento significativo desde el pasado mes de julio y que refleja la expansión de una modalidad delictiva en la que los ciberdelincuentes utilizan la identidad de otras personas para ganarse la confianza de su entorno.
El procedimiento puede comenzar de distintas maneras. Una de las fórmulas detectadas consiste en enviar un mensaje desde la cuenta de un contacto conocido en el que se invita a pinchar en un enlace para apoyar la candidatura de un familiar en un concurso de talentos. Lo que parece una petición sin importancia es, en realidad, la puerta de entrada de los estafadores. Si el destinatario accede al enlace, puede facilitarles el control de su propia cuenta de WhatsApp.
A partir de ese momento, el engaño se reproduce. Los delincuentes utilizan la cuenta recién intervenida para enviar el mismo mensaje a todos sus contactos, multiplicando así el número de posibles víctimas. La cadena puede extenderse rápidamente, ya que cada nueva cuenta comprometida se convierte en una herramienta para continuar propagando el fraude.
Pero no siempre es necesario que la víctima pulse un enlace. La Policía Nacional ha detectado también técnicas más sofisticadas, como los denominados ataques ‘zeroclick’, que aprovechan vulnerabilidades de los sistemas operativos de los teléfonos móviles para tomar el control de las cuentas sin que sus titulares tengan que realizar ninguna acción. En estos casos, el propietario puede seguir utilizando la aplicación con total normalidad, sin sospechar que alguien está escribiendo a sus contactos en su nombre.
El siguiente paso: pedir dinero por Bizum
Una vez que consiguen hacerse con una cuenta, los estafadores pasan a explotar la confianza de las personas que mantienen contacto habitual con su propietario. El objetivo es conseguir transferencias de dinero, generalmente mediante Bizum, recurriendo a supuestas emergencias que requieren una respuesta inmediata.
Los mensajes suelen incluir excusas para justificar la urgencia del pago y evitar cualquier comprobación. Los delincuentes alegan que no pueden atender llamadas telefónicas por algún problema técnico y, en ocasiones, facilitan un número diferente al habitual para recibir el dinero.
Quienes reciben estas peticiones pueden pensar que están ayudando a un familiar o a un amigo que atraviesa una situación complicada. Sin embargo, el dinero acaba en cuentas controladas por los criminales. En algunas operaciones intervienen las denominadas ‘mulas bancarias’, personas que reciben las cantidades estafadas, se quedan con una pequeña comisión y transfieren el resto a cuentas internacionales cuyo seguimiento resulta más complicado.
Casi 600 denuncias en la Comunidad
Ante la extensión de estas prácticas, la Policía Nacional insiste en la necesidad de desconfiar de las peticiones inesperadas de dinero, especialmente cuando se exige realizar un Bizum de inmediato y se ponen obstáculos para mantener una conversación telefónica.
La recomendación es comprobar siempre la identidad de quien solicita el dinero mediante una llamada o un canal alternativo, nunca a través del mismo chat en el que se recibe la petición. También aconseja evitar enlaces sospechosos, activar la verificación en dos pasos de WhatsApp con un PIN de seis dígitos y mantener actualizados tanto la aplicación como el sistema operativo del teléfono.
En caso de detectar un posible acceso fraudulento, se debe revisar el apartado de dispositivos vinculados, cerrar las sesiones desconocidas, avisar a los contactos por otras vías y conservar los mensajes y capturas que puedan servir como prueba.



