Agentes de la Comisaría Provincial de Policía Nacional de Salamanca han detenido a dos violentos ladrones por llevar a cabo un presunto robo con violencia e intimidación en un locutorio de la ciudad, donde se llevaron más de 8.200 euros. Según informa el gabinete de prensa del cuerpo, los dos individuos amenazaron de muerte a la empleada y la tiraron al suelo, antes de llevarse el dinero de la caja.
Los hechos tuvieron lugar el pasado 6 de octubre cuando los dos varones, que han ingresado en prisión, accedieron al establecimiento con el rostro parcialmente cubierto y con guantes. Mientras uno vigilaba el otro se dirigió a la zona donde está la caja destinada al envío de dinero.
Cuando la empleada se dio cuenta de lo que estaba sucediendo intentó activar la alarma, momento en el que uno de los individuos la agarró del pelo y la tiró al suelo, impidiendo así que pudiera alertar a la Policía.
Posteriormente, los dos individuos se dirigieron a la caja registradora del establecimiento. Bajo amenazas de muerte, obligaron a la trabajadora a abrirla y se apoderaron también del dinero que contenía. En total, sustrajeron aproximadamente 8.263 euros.
Una vez denunciados los hechos, la investigación policial permitió determinar que en el atraco habrían participado tres personas, que previamente se habían desplazado al establecimiento para comprobar sus medidas de seguridad y la ubicación de las cajas. Asimismo, se identificó a dos de los presuntos implicados, que abandonaron España días después del robo, dificultando de esta forma su localización.
Al volver al país, los agentes pudieron detectar que ambos habían vuelto a Salamanca y que estaban realizando comprobaciones en establecimientos similares al que habían robado.
Tras establecerse un amplio dispositivo de vigilancias y seguimientos discretos, finalmente, el pasado miércoles fueron detenidos y se intervino el vehículo que utilizaban en sus desplazamientos.
Los arrestados, ambos residentes en el País Vasco y sin vinculación conocida con Salamanca, fueron puestos a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión. La operación continúa abierta para localizar al tercer implicado.


